Cuatro jóvenes pueden ser condenados a muerte por asesinato de adolescente en Homestead

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Los estudiantes presuntamente atrajeron a Amaya Guardado a una zona boscosa y, tras atacarle a machetazos, le obligaron a introducirse herido de muerte en un fosa que habían cavado

Cuatro estudiantes que fueron arrestados por su supuesta participación en el asesinato a machetazos de un adolescente hispano en un bosque de la localidad de Homestead, aledaña a Miami, podrían ser condenados a muerte.

La Fiscalía anunció hoy en una audiencia en el condado de Miami-Dade que pedirán a un gran jurado que dicte una acusación de asesinato en primer grado contra los cuatro jóvenes estudiantes del centro Job Corps de Homestead: Jonathan Lucas, de 18 años; Kaheem Arbelo, de 20; Christian Colon, de 19, y Desiray Strickland, de 18.

Los cuatro estudiantes del Homestead Job Corps Campus (un centro de formación profesional) fueron arrestados y acusados del asesinato en junio pasado del estudiante Jose Santos Amaya Guardado, de 17 años y origen salvadoreño.

Los jóvenes estudiantes presuntamente atrajeron a Amaya Guardado a una zona boscosa y, tras atacarle a machetazos, le obligaron a introducirse herido de muerte en un fosa que habían cavado dos días antes.

Desiray Strickland compareció este martes en un tribunal y escuchó al juez negarle la posibilidad de acogerse al beneficio de la libertad bajo fianza.

Fue el hermano de Guardado el que encontró su cadáver quemado y enterrado en una zona boscosa cercana al centro de formación en el suroeste del condado de Mimi-Dade.

El informe de la Policía señala que los familiares del chico denunciaron su desaparición el pasado 28 de junio y que tres días después «el hermano de la víctima descubrió su cuerpo parcialmente enterrado en una zona boscosa y llamó a la línea 911».

El cuerpo, prosiguió el informe, fue trasladado a la oficina del forense del condado, donde un examen arrojó que el chico había muerto a consecuencia de un «traumatismo por heridas y se trataba de un homicidio».

Amaya Guardado fue descrito por los familiares como un muchacho tranquilo y pacífico que trabajaba en el mercadillo vendiendo helados.

El asesinato del muchacho pudo tener su causa en una deuda que Guardado contrajo con Arbelo, quien formaba parte de este grupo de matones del centro.

Strickland y Arbelo, según la Policía, mantuvieron relaciones sexuales en el bosque después de que el grupo borrara todas las huellas del crimen y enterrara el cuerpo de Guardado. EFEUSA