Congresista republicano se lanza a la carrera por la gobernación de Florida

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(Miaminews24).- Este viernes en las horas de la mañana lanzó su candidatura a la gobernación de la Florida Ron De Santis, congresista republicano federal por el distrito 6, que comprende áreas de Jacksonville, New Smyrna Beach y Daytona Beach, en el centro norte del estado.

Días atrás, durante sus vacaciones en Palm Beach, el presidente Trump dio su apoyo a De Santis, quien es veterano de la guerra en Irak, hizo su pregrado en la universidad de Yale y estudio la carrera de derecho en la universidad de Harvard. En la actualidad, es subcomandante de la reserva de la armada de Estados Unidos.

De Santis, de 39 años, entra a competir por la nominación republicana a la gobernación con el Comisionado de Agricultura de la Florida Adam Putnam, y probablemente con el presidente de la Cámara estatal Richard Corcoran.

De acuerdo con POLITICO, Corcoran y De Santis tendrían la misma base electoral y también los mismos donantes. Al parecer el segundo tendría unos contactos conservadores más sólidos y además contaría con la ventaja de intensificar su tarea de recolectar fondos de campaña, lo que no puede hacer Corcoran porque en los próximos dos meses está comprometido con las sesiones regulares del Congreso estatal.

Al tiempo que registró su candidatura ante las autoridades electorales del estado, también puso en funcionamiento su comité político (PAC) “Friends of Ron De Santis”, que podrá recibir contribuciones de manera ilimitada.

El poder de las finanzas

Como es sabido, Florida es uno de los mercados más costoso en términos de publicidad política. Por eso es claro que además del mensaje más persuasivo, la competencia también se librará en el terreno financiero.

La campaña del precandidato demócrata Philip Levine, quien arrancó de manera oficial su candidatura a la gobernación del Estado del Sol en diciembre, anunció que cerró 2017, tanto en su cuenta de campaña como en su comité político, con $8 millones.

Levine ha sobrepasado el millón de dólares en su campaña publicitaria, lo que representa un ritmo de gasto poco común para una campaña que apenas se perfila para competir en las primarias demócratas.

En 2010 Rick Scott era un completo desconocido en el terreno político, aunque no en el campo legal, porque una empresa de la que fue su presidente – Columbia/HCA- se declaró culpable de 14 delitos por fraude al medicaid y medicare, y debió pagar multas por más de $600 millones.

Scott sacó de su propio bolsillo más de $80 millones para financiar su campaña a la gobernación. El exalcalde de Miami Beach prometió que podría sacar de su propio peculio $25 millones para lograr su objetivo.

Por el momento Adam Putnam lo supera en recursos financieros: tiene cerca de $20 millones a su disposición.

Gwen Graham, precandidata demócrata, tiene cerca de $4 millones en sus arcas de campaña y, por el momento, el mayor índice de reconocimiento entre todos los precandidatos demócratas a la gobernación.

Fuente: Diario las Américas