Reabrieron un caso tras 23 años y la policía ya arrestó a un sospechoso

183

Cuando se despertó esa mañana de enero hace más de dos décadas, la asustada adolescente de 17 años no sabía dónde estaba, cómo llegó allí ni tampoco por qué su ropa interior estaba cerca de ella en la cama.

Entonces llamó frenéticamente a su novio y luego le reportó el incidente a la policía de Coral Springs. La joven le dijo a la policía que salió con una amiga y “dos conocidos” cuyos nombres eran Booda y Nick, según documentos policiales.

La muchacha recordaba haber tomado una pastilla “roofie”, y que bebió varios tragos de Sex on the Beach. Las autoridades examinaron e interrogaron a la jovencita. Los hombres fueron identificados y declararon diferentes versiones de lo que sucedió entre el 7 y el 8 de enero de 1996.

Después, el caso se archivó.

Hace poco, detectives de la policía de Coral Springs comenzaron a revisar viejos casos, y se percataron de que el equipo para investigar violaciones con que se examinó a la adolescente nunca llegó a investigarse por completo. El lunes, la policía anunció el arresto de Rubén Chávez, de 55 años, y dijo que en la actualidad había evidencia de ADN que lo vinculaba con el delito cometido hace 23 años.

En el momento de la violación, “los detectives llevaron a cabo una investigación, pero desafortunadamente la evidencia que se recogió no era suficiente para identificar de forma positiva a la persona responsable del delito”, dijo el departamento en un parte de prensa.

En abril varios objetos, entre ellos el equipo para investigar violaciones, “se lograron identificar y se enviaron al Laboratorio de Delitos de la policía del Condado Broward (BSO) para ser procesados allí mediante la tecnología de hoy día”, agregó el departamento.

De acuerdo con un reporte policial que se hizo en aquel momento, la adolescente, identificada solo como M.G., y su amiga —cuyo nombre se omitió en el reporte del arresto— conocieron a “Nick” en el Parque Mullins en Coral Springs. Nick le dijo a las dos que lo siguieran al hotel La Quinta Inn en Coral Springs para encontrarse allí con su amigo Booda, dijo la policía. Los hombres les dieron a ambas adolescentes una pastilla de Rohypnol, conocida popularmente como “roofie”, y que también se conoce como la droga para violar.

La joven le dijo entonces a la policía que fueron a un salón de billar y bebieron varios tragos. Lo último que recordaba era haber llamado a su novio. Cuando se despertó a las 5:30 a.m. del 8 de enero vio su ropa interior y un condón usado. Su amiga estaba en la cama, al lado de ella. La chica declaró que era virgen.

Poco después, los detectives identificaron a Nick como Chávez y a Booda como Jamil Georgeon. Interrogaron a los dos, pero nunca llegaron a arrestarlos.

Tras obtener una coincidencia de ADN en junio, los investigadores volvieron a hablar con la víctima, que en la actualidad vive en Maine. La joven dijo que quería que el proceso de encausamiento siguiera. De igual modo, la policía habló con la amiga que estuvo en el lugar aquella noche. “Después de una minuciosa investigación, y de haber obtenido más evidencias, Chávez fue detenido sin ningún incidente en Boca Raton por el Servicio de Alguaciles de EEUU”, dijo el lunes la policía. “Chávez se negó a dar una declaración después que fue detenido”.

Chávez, que tiene antecedentes penales por posesión de drogas, tráfico y posesión de cocaína y escapar y eludir a la policía, fue acusado de un cargo de agresión sexual contra una víctima indefensa menor de 18, años, según documentos judiciales.

Chávez está preso en la cárcel principal de Broward sin derecho a salir en libertad bajo fianza.

Fuente: elnuevoherald.com