Ali Moshiri, ex alto ejecutivo de Chevron, lanzó un fondo de inversión con el objetivo de recaudar 2.000 millones de dólares para proyectos petroleros en Venezuela, en medio del nuevo escenario político tras el derrocamiento de Nicolás Maduro y el llamado del presidente Donald Trump a revitalizar la industria energética del país sudamericano.
En entrevista con el Financial Times, Moshiri aseguró que la apertura generada por la misión estadounidense en Caracas y el exhorto de Trump representan “una oportunidad repentina” para los inversores.
Estrategia de Amos Global Energy Management
El memorando privado de Amos Global Energy Management, la firma de Moshiri, plantea la adquisición de entre 20.000 y 50.000 barriles diarios de producción y 500.000 barriles de reservas de PDVSA, con un horizonte de salida de cinco a siete años y un retorno esperado de 2,5 veces la inversión inicial. La estrategia contempla una colocación privada con inversores institucionales para reactivar proyectos tras años de sanciones y mala gestión.
Interés creciente y cautela empresarial
Moshiri afirmó que en las primeras 24 horas tras la caída de Maduro recibió una docena de llamadas de potenciales inversores. Otros actores del sector privado estadounidense, como Harold Hamm, fundador de Continental Resources, expresaron disposición a evaluar inversiones bajo condiciones de estabilidad normativa.
Sin embargo, grandes petroleras como ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips reaccionaron con cautela. Ninguna fue consultada previamente sobre la operación militar ni sobre el anuncio presidencial, lo que generó inquietud en la industria. Chevron, que mantiene operaciones en Venezuela bajo licencia especial, señaló que su prioridad sigue siendo la seguridad de sus empleados y activos.
Obstáculos y oportunidades
ExxonMobil mantiene una reclamación de 1.600 millones de dólares por expropiaciones durante el gobierno de Hugo Chávez, mientras que ConocoPhillips busca el pago de un laudo arbitral de 8.400 millones. Ambas compañías consideran prematuro especular sobre nuevas operaciones en el país.
En el plano geopolítico, el secretario de Estado Marco Rubio advirtió que Estados Unidos no permitirá que empresas de países adversarios como China, Rusia o Irán controlen la industria venezolana. En contraste, compañías europeas como Repsol y Eni podrían evaluar inversiones si se alivian las sanciones y se ofrecen condiciones fiscales favorables.
Antecedentes de Moshiri en Venezuela
El ejecutivo ya había intentado adquirir activos venezolanos en el pasado. En 2022 firmó una empresa conjunta con Gramercy Funds Management para invertir en el Golfo de Paria y negoció la compra de activos de Sinopec, pero los acuerdos fracasaron por falta de licencias bajo la administración Biden. “Ahora, con la administración de Trump, que es más favorable al comercio y orientada a la economía, estamos comenzando un nuevo fondo y confiamos plenamente”, declaró Moshiri.

