El «Efecto Higgins» en Miami: Auditoría al pasado y rescate del patrimonio cultural

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Foto: Diario Las Americas

La ciudad de Miami inicia este jueves una etapa política decisiva con la primera sesión oficial de la Comisión municipal bajo el mandato de la alcaldesa Eileen Higgins. Este encuentro no solo representa un cambio de liderazgo, sino el comienzo de una estrategia orientada a auditar decisiones controvertidas de la administración saliente. Acompañada por el nuevo comisionado del Distrito 3, Rolando Escalona, la gestión de Higgins busca instaurar un tono de mayor decoro institucional, priorizando la protección del patrimonio público y la transparencia fiscal frente al historial de escándalos que ha marcado al ayuntamiento en años recientes.

El punto de mayor fricción en la agenda es la revisión de la venta de 3.2 acres en Watson Island, una ubicación privilegiada en la Bahía de Biscayne. La transacción original, pactada en 38 millones de dólares con el grupo BH3 Merrimac, ha sido duramente cuestionada debido a la enorme brecha respecto a tasaciones externas, que valoran el terreno en una cifra de hasta 340 millones de dólares. El comisionado Ralph Rosado lidera el esfuerzo por reabrir esta negociación, bajo la premisa de que los contribuyentes podrían estar perdiendo un beneficio millonario si se permite que los desarrolladores adquieran el predio a una fracción de su valor de mercado para una potencial reventa inmediata.

Paralelamente, la administración de Higgins busca corregir lo que se ha calificado como un error histórico en la gestión cultural de la ciudad: el futuro del emblemático Tower Theater. Tras la turbulenta decisión de 2022 que retiró la administración del teatro al Miami Dade College, la nueva propuesta legislativa plantea un acuerdo de 20 años para devolver la gestión a la institución educativa. Esta medida pretende blindar al ícono arquitectónico de 1926 de los vaivenes políticos y asegurar la continuidad de programas de alto impacto, como el Festival de Cine de Miami, devolviendo la estabilidad a la Calle Ocho.

El alcance de esta sesión se extiende también hacia la justicia social y la reforma democrática. Por un lado, se contempla el desbloqueo de 20 millones de dólares para el Virginia Key Beach Park, destinados a la construcción de un museo que honre el legado de los derechos civiles de la comunidad afroamericana. Por otro lado, Higgins busca regularizar el calendario electoral de la ciudad mediante un referéndum popular, permitiendo que sea la ciudadanía, y no un decreto administrativo, quien decida si los comicios locales deben coincidir con las elecciones federales para maximizar la participación en las urnas.

En su conjunto, este inicio de la «era Higgins» se presenta como un análisis crítico de la gobernanza previa. Al poner bajo la lupa la integridad fiscal en Watson Island y restituir el valor cultural del Tower Theater, la nueva alcaldía intenta demostrar que el éxito administrativo depende de la recuperación de la confianza pública. El desenlace de esta jornada servirá como termómetro para medir si la actual Comisión posee la voluntad política necesaria para desmantelar las estructuras de gestión que han generado desconfianza en los residentes de Miami durante los últimos ciclos de gobierno.