Irán enfrenta su duodécimo día consecutivo de protestas masivas contra el deterioro de la economía, en un contexto marcado por la inflación superior al 42% y el desplome del rial. Este jueves, las autoridades decretaron un apagón digital casi total, bloqueando el acceso a internet global y a redes privadas virtuales (VPN), con el objetivo de limitar la organización y visibilidad de las manifestaciones.
Según la plataforma NetBlocks, especializada en monitoreo de conectividad, las métricas confirmaron un “apagón a nivel nacional”. Periodistas de EFE constataron que desde primeras horas de la tarde dejó de ser posible acceder a páginas web alojadas fuera del país, mientras aplicaciones como WhatsApp y Telegram quedaron inaccesibles.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre en el Gran Bazar de Teherán y se extendieron rápidamente a más de 110 ciudades y las 31 provincias iraníes. Comerciantes y estudiantes se sumaron al movimiento, que adquirió un marcado tono político con consignas contra el líder supremo Alí Jameneí y llamados al retorno de la figura de Reza Pahlavi, hijo del último sha derrocado en 1979.
La represión ha dejado al menos 45 muertos en doce días, incluidos ocho niños, y más de 2.000 detenidos, según la ONG Iran Human Rights, con sede en Oslo. El miércoles 7 de enero fue el día más sangriento, con trece fallecidos. La organización denunció el uso de munición real contra civiles y calificó los hechos como “crimen internacional”, reclamando una respuesta inmediata de la comunidad internacional.
En Teherán, comercios y cafés permanecían cerrados y las calles vacías, mientras se desplegaban patrullas motorizadas y unidades antidisturbios. El presidente Massoud Pezeshkian pidió a los proveedores nacionales evitar el acaparamiento y controlar los precios para reducir la sensación de escasez.
La presión internacional también se intensifica. El presidente estadounidense Donald Trump advirtió que Estados Unidos “ayudará a los manifestantes” si las fuerzas de seguridad disparan contra ellos, aumentando la tensión diplomática en medio de la crisis.

