Florida alcanza nivel máximo de alerta sanitaria por influenza

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El estado de Florida llegó al nivel más alto de alerta sanitaria durante la primera semana de enero, tras la irrupción de una cepa de influenza de alta virulencia que ha disparado las hospitalizaciones de manera prematura.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) clasificaron la actividad como “Muy Alta” debido al avance de la variante Influenza A (H3N2), que presenta mutaciones genéticas que facilitan su propagación.

La situación afecta con especial severidad a los condados de Miami-Dade, Broward y Palm Beach, donde hospitales como Baptist Health South Florida y Good Samaritan han reportado un incremento sustancial en ingresos por complicaciones respiratorias. En Palm Beach, médicos advirtieron que este ciclo epidemiológico podría ser el más intenso de la última década. En Tampa se contabilizaron más de 230 casos positivos en apenas siete días.

Florida es particularmente vulnerable a la propagación de virus respiratorios por su alta densidad de población de adultos mayores y el flujo constante de turistas internacionales durante el invierno, factores que aceleraron el pico de contagios.

Según los CDC, la cepa Influenza A (H3N2) subclade K experimentó una “deriva antigénica”, un cambio genético que reduce parcialmente la eficacia de la vacuna frente a la infección inicial, aunque mantiene su capacidad para prevenir cuadros fatales. En Florida, la tasa de positividad superó el 32% al inicio de enero.

A nivel nacional, el impacto también es significativo: hasta el 3 de enero se registraron 15 millones de personas enfermas, 180,000 hospitalizaciones y 7,400 fallecimientos, incluidos 17 pediátricos. Las hospitalizaciones semanales pasaron de 7,000 a finales de diciembre a más de 39,000 en la primera semana de enero, un salto exponencial en apenas siete días.

Las autoridades sanitarias de Florida instan a la población a reforzar medidas de prevención. La vacunación sigue siendo el pilar fundamental, con una reducción del riesgo de muerte estimada en 70-75% en niños y hasta 40% en adultos. Para quienes presentan síntomas, el uso de antivirales como oseltamivir (Tamiflu) dentro de las primeras 48 horas resulta clave, siempre bajo supervisión médica.

El Departamento de Salud enfatizó la importancia del aislamiento domiciliario y la vigilancia de signos de alarma en menores, como dificultad para respirar o fiebre superior a 40°C (104°F), que requieren atención médica inmediata.