Los Miami Dolphins en busca de nuevo estratega

52
Foto: Diario Las Americas

Inician una reconstrucción profunda para revertir un cuarto de siglo de sequía deportiva

Tras el despido de Mike McDaniel la semana pasada, los Miami Dolphins han puesto en marcha una reestructuración total con el objetivo de romper un ciclo de 25 años de resultados insatisfactorios. La nueva etapa ha comenzado con la llegada de Jon-Eric Sullivan como gerente general, quien junto al dueño de la franquicia, Stephen Ross, lidera ahora la búsqueda crítica del próximo entrenador en jefe que asuma el mando de un equipo en plena transición.

La lista de aspirantes incluye a siete nombres de alto perfil, entre los que destacan coordinadores destacados y técnicos con experiencia previa. Entre los entrevistados figuran Klint Kubiak (Seahawks), Kevin Stefanski (ex-Browns), Robert Saleh (49ers), Jeff Hafley (Packers), Kelvin Sheppard (Lions) y Chris Shula (Rams), este último nieto del legendario Don Shula. Sin embargo, la figura central del proceso es John Harbaugh, exentrenador de los Baltimore Ravens y ganador de un Super Bowl, quien se perfila como el candidato más codiciado de la liga tras su salida de Baltimore después de 18 años de éxitos.

A pesar de la estrecha relación de Stephen Ross con la familia Harbaugh —vinculada por su pasado común en la Universidad de Michigan—, la contratación de John presenta desafíos significativos. El estratega es pretendido por otros seis equipos y, según fuentes cercanas, mantiene cautela ante la compleja situación interna de los Dolphins. El equipo no solo enfrenta una reconstrucción en el campo, sino también una crisis financiera y de personal.

El próximo entrenador heredará un panorama económico delicado: la franquicia excedió el tope salarial por $12 millones la temporada pasada y deberá afrontar un pago de $54 millones en 2026 para su mariscal de campo, Tua Tagovailoa. El rendimiento de Tagovailoa, quien fue relegado a la banca en los últimos encuentros de la campaña por bajo nivel, se suma a las interrogantes que el nuevo liderazgo deberá resolver para enderezar el rumbo de una organización que busca, finalmente, recuperar su estatus de élite en la NFL.