EE.UU. excluye a España de las reuniones preparatorias del G20 en Miami

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La Administración de Donald Trump ha decidido no invitar a España a ninguna de las reuniones preparatorias de la próxima cumbre del G20, que se celebrará los días 14 y 15 de diciembre en Miami. Se trata de la primera vez en veinte años que Estados Unidos ejerce como anfitrión del foro, y la exclusión afecta tanto a las reuniones de sherpas —los altos funcionarios encargados de preparar la agenda y consensos— como a los encuentros ministeriales.

España participa en el G20 desde 2008 como país invitado permanente, un estatus alcanzado durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero y mantenido por todos los gobiernos posteriores. Este reconocimiento le ha permitido asistir a las cumbres de líderes anuales, aunque no forma parte del núcleo de miembros (19 países más la Unión Europea y la Unión Africana).

En esta ocasión, España sí estará presente en la Cumbre de Líderes de Miami, pero no en los trabajos previos donde se definen prioridades, se negocian textos y se establecen alianzas. La ausencia limita su capacidad de influencia en los debates que marcarán la presidencia estadounidense.

La decisión se interpreta como un gesto de distanciamiento en un momento de tensiones entre Washington y Madrid. El Departamento de Estado, dirigido por Marco Rubio, subrayó que bajo el liderazgo de Trump la presidencia del G20 busca “devolver al foro su agenda económica fundamental” y centrarse en resultados concretos: reducción de cargas regulatorias, impulso de fuentes energéticas fiables y promoción de nuevas tecnologías.

En contraste, España ha defendido en otros foros multilaterales posiciones más alineadas con la Unión Europea, lo que refuerza la lectura política de la exclusión como una señal de pérdida de interlocución con la Casa Blanca.

Invitaciones alternativas

Estados Unidos sí ha extendido invitaciones a otros países no miembros, como Polonia, Kazajistán y Uzbekistán, buscando estrechar lazos estratégicos con Europa del Este y Asia Central. La exclusión de España resulta llamativa dado su papel tradicional en el G20 y su condición de invitado permanente.

El G20 reúne a las principales economías del mundo y representa el 85% del PIB global y dos tercios de la población mundial. Sus reuniones preparatorias son clave porque allí se diseñan los documentos y consensos que luego examinan los jefes de Estado y de Gobierno. La ausencia de España en esta fase inicial supone quedar al margen de la definición de prioridades y de los grupos de trabajo que marcarán la agenda de la cumbre.