La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió este martes que la Unión Europea responderá de forma “firme, unida y proporcionada” a las presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en torno a Groenlandia y a la amenaza de imponer nuevos aranceles comerciales a países europeos. Sus declaraciones, realizadas durante la apertura del Foro Económico Mundial de Davos, marcaron un tono de defensa de la soberanía europea sin romper los puentes con Washington.
En su intervención ante líderes políticos y empresariales, Von der Leyen subrayó que una escalada de tensiones entre aliados históricos solo beneficiaría a terceros actores geopolíticos. “Entrar en una espiral descendente ayudaría únicamente a nuestros adversarios”, señaló, al tiempo que calificó de “error” la imposición de aranceles punitivos entre socios tradicionales del bloque occidental.
La presidenta del Ejecutivo comunitario recordó que la UE y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo comercial el año pasado y enfatizó la importancia de respetar los compromisos asumidos. “En política, como en los negocios, un acuerdo debe cumplirse. Cuando los amigos se dan la mano, eso tiene que significar algo”, afirmó, en un mensaje dirigido directamente a la administración estadounidense.
Von der Leyen también dejó claro que Bruselas está dispuesta a cooperar con Washington en materia de seguridad en el Ártico, una región cada vez más estratégica por el interés creciente de potencias como Rusia y China. No obstante, insistió en que la defensa de la soberanía de Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, y de la estabilidad regional es una línea roja para los Estados miembros.
Más allá del pulso transatlántico, la líder europea aprovechó Davos para proyectar una visión de apertura económica global. Anunció avances decisivos en las negociaciones comerciales con India y reiteró la intención de la UE de fortalecer lazos con América Latina y el Indo-Pacífico. “Europa elige al mundo, y el mundo está listo para elegir a Europa”, afirmó.
Las declaraciones llegan después de que Trump reiterara su interés en adquirir Groenlandia y minimizara una posible oposición europea. Con el foco puesto en Davos y en los próximos movimientos de Washington, la postura de la Comisión Europea busca combinar firmeza estratégica con pragmatismo diplomático.

