El régimen de Irán anunció este jueves la incorporación de 1.000 nuevos drones a su arsenal operativo, en una respuesta directa al despliegue de una flota de guerra estadounidense liderada por el portaaviones USS Abraham Lincoln. La movilización ocurre en un momento de tensión extrema, marcado por el ultimátum del presidente Donald Trump, quien ha advertido sobre un ataque inminente si Teherán no accede a una negociación nuclear inmediata.
Según un comunicado oficial del Ejército iraní difundido por la agencia Mehr, los nuevos vehículos aéreos no tripulados fueron diseñados a partir de la experiencia operativa obtenida en el conflicto de junio de 2025. En aquella «guerra de 12 días», fuerzas de Israel y Estados Unidos bombardearon las tres principales instalaciones nucleares de Irán y diversos puntos estratégicos en la capital, dejando un saldo de más de mil fallecidos.
Teherán, que posee una de las industrias de drones más robustas de la región, busca con este despliegue disuadir una nueva intervención. Sus modelos más recientes cuentan con:
- Alcance: Hasta 2.000 kilómetros.
- Autonomía: 24 horas de vuelo ininterrumpido.
- Capacidad: Transporte de diversos tipos de bombas y munición de precisión.
El ultimátum de Trump: «Rapidez y violencia»
Desde Washington, el presidente Donald Trump ha utilizado sus canales oficiales para endurecer su retórica. Al comparar este despliegue con la reciente operación en Venezuela, el mandatario aseguró que la flota dirigida a Irán es «más grande» y tiene un propósito «mucho más ambicioso».
“El tiempo para un acuerdo nuclear justo se está agotando. La flota está preparada para cumplir su misión con rapidez y violencia, si es necesario”, publicó Trump en Truth Social. El mandatario recordó la “Operación Martillo de Medianoche” como precedente de la capacidad de destrucción estadounidense, advirtiendo que, de no haber diálogo, «el próximo ataque será mucho peor».
Contexto interno: Represión y protestas
La movilización militar ocurre mientras Irán se recupera de una violenta ola de protestas iniciada en diciembre de 2025. Las manifestaciones, motivadas por la crisis económica y demandas de cambio de régimen, fueron reprimidas con dureza por las autoridades locales.
Las cifras de víctimas durante los disturbios son motivo de controversia internacional:
- Cifras oficiales de Teherán: 3.117 fallecidos.
- Cifras de organizaciones de DD.HH. (HRANA): Más de 6.126 víctimas fatales.
El régimen iraní sostiene que estas protestas fueron «instigadas» por Estados Unidos e Israel, una acusación que ha servido de base para justificar su reciente rearme y el endurecimiento de su postura ante la llegada del grupo de combate del portaaviones Abraham Lincoln a sus aguas territoriales.

