En una visita histórica que marca el giro más drástico en las relaciones bilaterales en tres décadas, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, arribó este miércoles a Venezuela. El objetivo de la misión es presionar a la administración interina para profundizar las reformas energéticas y facilitar el retorno de capitales extranjeros tras la captura y traslado a territorio estadounidense del expresidente Nicolás Maduro el pasado enero.
A pesar de que la Asamblea Nacional venezolana aprobó recientemente modificaciones legislativas para flexibilizar la industria, Wright calificó estas medidas como insuficientes. En declaraciones ofrecidas en la capital, el funcionario estadounidense subrayó la necesidad de una apertura económica más agresiva.
«La idea es utilizar la influencia para impulsar el progreso», afirmó Wright. «La nueva ley es un paso significativo, pero probablemente no lo suficientemente claro como para fomentar los grandes flujos de capital que el país necesita».
El secretario busca disipar el escepticismo de gigantes petroleros como Exxon Mobil, cuyas operaciones fueron nacionalizadas hace veinte años y que aún perciben riesgos legales y políticos significativos en el territorio nacional.
Encuentro con la presidencia interina
Wright inició su agenda de tres días con una reunión con la presidenta interina, Delcy Rodríguez. El itinerario incluye una visita conjunta este jueves a campos de producción petrolera para evaluar el estado de la infraestructura.
El funcionario estadounidense, con un perfil técnico forjado en el sector de la fracturación hidráulica (fracking), elogió la disposición de Rodríguez para transformar el sistema económico, aunque condicionó la normalización total a avances en dos frentes críticos:
- Derechos Humanos: Wright exigió la liberación de los presos políticos que aún permanecen en centros de reclusión.
- Geopolítica: Instó a Caracas a romper sus vínculos estratégicos con China, Rusia e Irán para alinearse definitivamente con Washington.
Un nuevo orden bajo advertencia
La visita se produce en un contexto de alta tensión militar. La transición actual es consecuencia de una campaña de meses liderada por la administración de Donald Trump, que culminó con la detención de Maduro. El presidente estadounidense ha mantenido una postura de línea dura, advirtiendo a la actual administración de Rodríguez sobre las consecuencias de no cooperar plenamente con los objetivos de seguridad y energía de EE. UU.
Pese a la apertura mostrada en la conferencia de prensa conjunta a las afueras del palacio presidencial, el clima en Caracas sigue siendo de cautela. Mientras el convoy de seguridad de Wright recorría la ciudad, aún eran visibles los murales que conmemoran las antiguas alianzas de la era chavista, recordatorios de un sistema político que Washington busca desmantelar definitivamente.

