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El riesgo cardíaco en hombres se duplica años antes de lo previsto

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La creencia popular de que las enfermedades cardíacas son una preocupación de la «mediana edad» acaba de recibir un duro golpe científico. Un estudio de tres décadas liderado por Northwestern Medicine revela que el riesgo cardiovascular para los hombres comienza a escalar significativamente a partir de los 35 años, mucho antes de lo que sugieren las calculadoras de riesgo tradicionales.

La investigación, basada en el seguimiento de más de 5,000 adultos jóvenes desde mediados de los años 80, arrojó datos contundentes sobre la brecha de género en la salud del corazón:

  • Doble de riesgo: Al cumplir los 35 años, los hombres tienen casi el doble de probabilidades que las mujeres de desarrollar enfermedades cardiovasculares en la década siguiente.
  • Adelanto cronológico: A los 50 años, el 4.7% de los hombres ya presentan patologías cardiovasculares, una cifra que las mujeres no alcanzan hasta los 57 años.
  • Cardiopatía isquémica: Esta afección afecta al 2.5% de los hombres a los 50 años, mientras que las mujeres tardan diez años más en igualar esa tasa.

Por qué los médicos podrían estar fallando

Según la epidemióloga Alexa Freedman, autora principal del estudio, el problema radica en que los chequeos suelen intensificarse después de los 40 años. Los expertos advierten que:

  1. Las calculadoras fallan: Muchas herramientas de diagnóstico están diseñadas para adultos mayores y pasan por alto factores genéticos o indicadores tempranos.
  2. La falsa seguridad de la juventud: La ausencia de síntomas no garantiza que las arterias estén limpias. La acumulación de placa coronaria en hombres es mucho más agresiva y temprana.

Factores ocultos: Más allá del colesterol

El estudio destaca que, incluso controlando el tabaquismo y la diabetes, la diferencia de riesgo persiste. Por ello, los cardiólogos instan a vigilar indicadores no convencionales como la lipoproteína(a) —un tipo de colesterol genético— y factores emocionales como el aislamiento social y la depresión.