En un giro radical que sacude el tablero diplomático de América Latina, el gobierno de Costa Rica anunció este miércoles el cierre definitivo de su embajada en Cuba y el retiro de la legitimidad al régimen de Miguel Díaz-Canel. La medida, que incluye la expulsión del personal diplomático cubano acreditado en San José, consolida a la nación centroamericana como el nuevo referente de la «línea dura» contra el comunismo en la región.
«Suficiente es suficiente»: El mensaje de Rodrigo Chaves
El presidente costarricense, Rodrigo Chaves, no escatimó en calificativos para justificar la decisión, vinculándola directamente con la falta de libertades y la crisis humanitaria que asola a la isla:
- Desconocimiento del régimen: «No reconocemos la legitimidad de ese Gobierno. El modelo comunista fracasó en Cuba, como en todos los lugares donde lo han instaurado», sentenció Chaves.
- Atención vía Panamá: El mandatario confirmó que los servicios consulares para los costarricenses se gestionarán ahora desde la embajada en Panamá, eliminando cualquier presencia oficial en suelo cubano.
- Denuncia de parasitismo: Chaves afirmó que desde 1959 el régimen se ha «parasitado de otros países» sin lograr el progreso de su gente.
El factor Derechos Humanos
Por su parte, el canciller Arnoldo André Tinoco explicó que la medida es una «señal firme» ante el deterioro de los derechos fundamentales y la represión contra activistas. Según la cancillería, la escasez de alimentos y medicinas en la isla hace que sea «prácticamente imposible» que el personal diplomático costarricense ejerza sus funciones de manera adecuada y digna.
La Habana denuncia «presión de Estados Unidos»
La respuesta del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex) fue inmediata, calificando la decisión de «unilateral y arbitraria». El régimen cubano acusó a Costa Rica de actuar bajo órdenes directas de la administración de Donald Trump:
«Costa Rica exhibe un historial de subordinación a la política de los Estados Unidos… se suma una vez más a la ofensiva de Washington en sus renovados intentos por aislar a Cuba», declaró el Minrex.
El efecto dominó en Latinoamérica
La ruptura de Costa Rica no es un hecho aislado, sino que parece marcar una tendencia de «desconexión» con La Habana en el actual contexto bélico y político:
- Ecuador: El pasado 4 de marzo, el gobierno de Daniel Noboa también expulsó a todo el personal diplomático cubano de Quito.
- ONU: Ya en octubre de 2025, tanto Costa Rica como Ecuador rompieron el consenso latinoamericano al abstenerse en la votación contra las sanciones de EE. UU. a la isla.
- Exilio en Miami: La Asamblea de la Resistencia Cubana celebró la medida, calificando a Costa Rica como el «faro de la democracia» en el continente.

