La Guardia Costera de Estados Unidos realizó este jueves una descarga masiva de narcóticos en Port Everglades, tras completar una serie de intercepciones exitosas en el Océano Pacífico Oriental. El cargamento, compuesto por 3.066 kilogramos de cocaína, tiene un valor de mercado estimado en casi 50 millones de dólares y forma parte de la ofensiva estratégica para asfixiar las rutas de suministro de los cárteles internacionales.
Intercepciones de precisión en alta mar
El decomiso es el resultado de dos operaciones tácticas ejecutadas durante los meses de febrero y marzo:
- El gran golpe (7 de febrero): Tras ser detectada por una aeronave de patrullaje, un helicóptero del escuadrón táctico logró inmovilizar una lancha rápida en una maniobra de alta precisión. En esta acción se confiscaron 6.435 libras de la droga.
- Segunda intercepción (8 de marzo): Los oficiales detuvieron una segunda embarcación, recuperando otras 130 libras adicionales de estupefacientes.
Operación Pacific Viper: Resultados históricos
Estas acciones están integradas en la Operación Pacific Viper, una iniciativa de seguridad robustecida desde agosto de 2025 para atacar el contrabando desde su origen. Las cifras oficiales de la misión son contundentes:
- Decomisos: Más de 200.000 libras de drogas retiradas de las calles.
- Arrestos: 150 presuntos narcotraficantes puestos a disposición de la justicia federal.
- Tecnología: El uso combinado de radares avanzados, drones de vigilancia y escuadrones de respuesta rápida ha permitido interceptar naves que anteriormente evadían los controles convencionales.
Contexto regional: Incentivos y seguridad
Este operativo ocurre mientras el estado de Florida implementa agresivas estrategias de seguridad interna, como el programa de cheques de 5.000 dólares para atraer a 10.000 nuevos policías, buscando fortalecer la vigilancia tanto en las costas como en las ciudades.
La descarga en Port Everglades envía un mensaje directo a las organizaciones criminales en un momento de máxima alerta en las fronteras marítimas de Estados Unidos. Las autoridades reiteraron que la vigilancia aérea y naval continuará en niveles máximos para desmantelar las redes logísticas del narcotráfico en el hemisferio.

