La Casa Blanca ha solicitado formalmente al Congreso una partida de financiación extraordinaria de 200.000 millones de dólares para sostener las operaciones militares en el Golfo. El presidente Donald Trump justificó la petición alegando la necesidad de reponer los arsenales de munición, los cuales se han visto mermados tras años de apoyo militar a Ucrania.
El anuncio llega en un momento crítico: el Pentágono estima que el conflicto ha costado 11.300 millones de dólares solo en su primera semana, y la guerra está por entrar en su cuarto sábado de hostilidades.
«Dinero para matar a los malos»
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, defendió la cifra ante los medios con un estilo directo, asegurando que el financiamiento es vital para «lo que haya que hacer en el futuro».
- El costo del combate: El gasto se vuelve más tangible tras el reciente aterrizaje de emergencia de un caza F-35 que fue alcanzado por fuego iraní. Cada una de estas aeronaves tiene un valor estimado de 77 millones de dólares.
- Contexto del presupuesto: Esta solicitud se suma a los 838.000 millones de dólares del presupuesto anual de defensa aprobado en enero, elevando el gasto militar a niveles históricos.
Impacto en el bolsillo de los estadounidenses
La guerra no solo se libra en el Estrecho de Ormuz, sino también en los indicadores económicos de Estados Unidos:
- Tasas de Interés: La Reserva Federal ha decidido mantener las tasas estables debido a la incertidumbre provocada por el alza en los precios del petróleo, lo que amenaza con disparar la inflación y frenar el consumo.
- Prioridades en disputa: Los demócratas han criticado el paquete, señalando que los 200.000 millones superan con creces lo ahorrado por los polémicos recortes del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) el año pasado (US$175.000 millones) o lo invertido en ayuda alimentaria para familias pobres (US$100.000 millones).
El pulso político en el Congreso
Aunque se espera que la mayoría republicana logre aprobar los fondos, el costo político podría ser elevado. Con las elecciones de medio término en el horizonte (noviembre de 2026), las encuestas reflejan que la mayoría del público estadounidense no aprueba la intervención en Irán.
El representante republicano Mike Johnson defendió la cifra como necesaria en un «momento peligroso», mientras que desde la oposición demócrata advierten que el gobierno debe ser transparente sobre los objetivos finales de una guerra que, según Trump, «terminaría pronto», pero que sigue exigiendo miles de millones de dólares cada semana.

