En una sesión de 90 minutos cargada de tensión, el juez federal Alvin Hellerstein rechazó de forma categórica la solicitud de la defensa para anular el proceso contra Nicolás Maduro y Cilia Flores. Pese a los intentos de sus abogados por alegar una violación al derecho a la defensa debido al bloqueo de fondos por parte de la OFAC, el magistrado sentenció que el juicio penal por narcoterrorismo sigue adelante.
Maduro, vistiendo su uniforme de recluso en la cárcel de Brooklyn, presenció la audiencia en silencio, tomando notas y comunicándose con sus defensores a través de un intérprete, mientras en las afueras del tribunal se registraban manifestaciones encontradas entre opositores y seguidores del antiguo régimen.
Puntos clave de la decisión judicial
El juez Hellerstein abordó los aspectos más polémicos que buscaba explotar la defensa:
- Continuidad del proceso: El magistrado calificó de «paso grave basado en hipótesis» la idea de anular el juicio en este momento. Aunque dejó sujeto a revisión si hubo irregularidades en la revocación de licencias de la OFAC, no permitió que esto frenara la causa penal.
- Seguridad Nacional: En una declaración que marca el nuevo estatus de los acusados, Hellerstein afirmó: «El acusado está aquí. Flores está aquí. Ya no representan ninguna amenaza para la seguridad nacional», señalando que la situación en Venezuela ha cambiado tras su captura.
- El dilema del pago: Ante la controversia sobre el uso de dinero estatal venezolano para la defensa, el juez sugirió que, de existir tales fondos, probablemente estarían sujetos a sanciones o decomiso, respaldando indirectamente la postura de la fiscalía.
Órdenes de ejecución inmediata
El tribunal dictó dos medidas urgentes que marcan la pauta de los próximos días:
- Protección de Testigos: A solicitud de la fiscalía, se ordenó el respeto absoluto a la reserva de pruebas. Terceras personas no tendrán acceso a ciertos documentos para garantizar la integridad física de quienes testifiquen contra la pareja.
- Salud de Cilia Flores: El juez aprobó un examen médico especializado para Flores tras reportes de «dolencias cardíacas» sufridas durante su reclusión.
Reacciones en Caracas
Mientras en Nueva York se decidía el futuro legal de sus padres, Nicolás Maduro Guerra («Nicolasito») encabezó una concentración en la Plaza Bolívar de Caracas. Pese a calificar el proceso como un «secuestro», sorprendió al declarar: «Confiamos en el sistema legal de los Estados Unidos», en un intento por validar la legitimidad de la defensa técnica que busca la libertad de sus progenitores.

