Tras el cierre de las mesas de votación a las 6:00 de la tarde, Perú inicia el conteo de votos de una jornada marcada por serios inconvenientes logísticos. Según los primeros sondeos de boca de urna, la candidata Keiko Fujimori se perfila como la ganadora de esta primera vuelta. Sin embargo, la atención se centra ahora en la cerrada disputa por el segundo lugar, que definirá quién la acompañará en el balotaje previsto para el próximo 7 de junio.
Una jornada de retrasos y fallas digitales
El proceso electoral no estuvo exento de dificultades que empañaron la fluidez del sufragio. La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) enfrentó duras críticas debido a retrasos en la distribución del material electoral y fallas técnicas generalizadas. Entre los problemas reportados destacan:
- Colapso digital: Fallas en la plataforma de la ONPE que dificultaron la apertura de locales en diversas regiones.
- Infraestructura: Interrupciones en el suministro eléctrico y mal funcionamiento de equipos esenciales para el procesamiento de datos.
Medida inédita: El sufragio continúa el lunes 13 de abril
Ante la imposibilidad de muchos ciudadanos de ejercer su derecho al voto por los problemas mencionados, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tomó una decisión sin precedentes: ampliar el proceso electoral hasta el lunes 13 de abril. Esta medida busca garantizar la participación de quienes quedaron fuera de la jornada dominical por causas ajenas a su voluntad.
Asimismo, el JNE ha exhortado a las encuestadoras a suspender de inmediato la difusión de sondeos a boca de urna y conteos rápidos. Esta restricción se mantendrá vigente mientras se resuelve la situación electoral y se procesan los votos de la jornada extendida, con el fin de evitar que proyecciones parciales influyan en los electores que aún deben acudir a las urnas.
Procesamiento en tiempo real
Pese a los contratiempos, la ONPE aseguró que los resultados de las mesas ya cerradas están siendo procesados en tiempo real. La ciudadanía aguarda con expectativa los primeros reportes oficiales, en una elección donde la legitimidad del sistema tecnológico ha quedado bajo el escrutinio público.

