Lo que comenzó como un silencio desafiante en los radares terminó en un estallido de fuego y el abordaje de fuerzas especiales. El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha hecho público el video del operativo contra el buque iraní Touska, un portacontenedores de gran porte que intentó burlar el bloqueo naval en el Golfo de Omán. Tras seis horas de advertencias ignoradas, el destructor USS Spruance puso fin a la travesía con un misil guiado que impactó directamente en el sistema de propulsión del carguero.
El operativo, descrito por el presidente Donald Trump en redes sociales con un lacónico «no le fue bien», siguió una secuencia milimétrica:
- Advertencias en el vacío: Durante seis horas, el Touska navegó ignorando las órdenes de detención y los intentos de comunicación por radio del USS Spruance.
- El ataque quirúrgico: Ante la negativa de detenerse, el destructor disparó un misil guiado diseñado para inmovilizar la nave sin hundirla, destruyendo su capacidad de maniobra.
- El abordaje: Equipos de marines avanzaron sobre la cubierta del carguero inmovilizado, tomando control de la tripulación e iniciando una inspección exhaustiva de la carga.
«Piratería» vs. «Bloqueo Naval»
La respuesta de Teherán no se ha hecho esperar. El portavoz militar Ebrahim Zolfaqari calificó el operativo como un «acto de piratería marítima» y una violación directa del alto el fuego de 10 días que —teóricamente— está vigente. Irán ha prometido una respuesta «en breve», lo que sitúa a las fuerzas navales en la región en estado de alerta máxima.
Para Washington, sin embargo, el Touska es un objetivo legítimo, al ser un buque previamente sancionado por el Departamento del Tesoro y que intentaba transportar mercancía prohibida bajo el marco del bloqueo naval intensificado tras la ofensiva de febrero.
Diplomacia bajo fuego
Este incidente dinamita el optimismo previo a la cumbre de Islamabad. Mientras el vicepresidente JD Vance intenta convencer a los aliados de un posible acuerdo, la captura del Touska proporciona a los sectores más duros de Irán el argumento perfecto para abandonar la mesa de negociación.
En este momento, el carguero permanece bajo custodia estadounidense. Su captura simboliza la realidad actual del Estrecho de Ormuz: una arteria vital del comercio mundial que hoy funciona bajo el estricto permiso de los misiles guiados de la Armada de EE. UU.

