El panorama político en Israel ha dado un giro drástico este martes. La coalición de gobierno, liderada por el primer ministro Benjamin Netanyahu, formalizó un proyecto de ley para disolver la Knesset (Parlamento) y convocar a elecciones anticipadas, una medida que pone fin a meses de inestabilidad interna y presión externa.
El texto, publicado por el partido Likud y respaldado por los seis partidos de la coalición, sitúa la posible fecha de los comicios a partir de la tercera semana de agosto, adelantando el calendario original previsto para finales de octubre. Se espera que la votación definitiva sobre esta propuesta se realice el próximo 20 de mayo.
El factor ultraortodoxo: El detonante de la ruptura
La caída del Ejecutivo no ha sido provocada por la oposición, sino por las grietas internas de la propia alianza de gobierno. Los partidos ultraortodoxos, aliados clave de Netanyahu, precipitaron la crisis al exigir el cumplimiento de una promesa largamente postergada:
- La exención militar: La exigencia de aprobar una ley que exima permanentemente del servicio militar obligatorio a los jóvenes que estudian en escuelas talmúdicas se volvió innegociable.
- Indignación social: El estancamiento de esta legislación, en un país en estado de guerra, generó una ola de críticas que la oposición aprovechó para impulsar proyectos de disolución parlamentaria.
La oposición se reagrupa: Nace la alianza «Beyahad»
Ante el inminente llamado a las urnas, los principales referentes de la oposición, Yair Lapid y Naftali Bennett, han anunciado la creación de la alianza Beyahad. Ambos líderes han sido feroces críticos de la gestión de Netanyahu tras el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023.
Según las últimas encuestas de la emisora pública KAN, el escenario electoral es de una fragmentación extrema:
- Likud (Netanyahu): Caería de 32 a 26 escaños.
- Beyahad (Lapid/Bennett): Irrumpiría con 25 escaños. Actualmente, ningún bloque parece tener el camino despejado para alcanzar una mayoría clara, lo que augura un complejo proceso de formación de gobierno.
Diplomacia bajo fuego: Negociaciones en Washington
Mientras la política interna de Israel se desmorona, la diplomacia internacional intenta frenar la escalada regional. Este jueves, representantes de Israel y el Líbano se reunirán en Washington para una tercera ronda de negociaciones de paz mediada por Estados Unidos.
El contexto es paradójico: aunque existe una tregua técnica desde abril, la violencia no ha cesado.
- En el frente: El Ejército israelí mantiene bombardeos sobre el Líbano, mientras Hezbollah intensifica sus ataques contra posiciones fronterizas.
- La mediación: Estados Unidos, representado por el Departamento de Estado, buscará acercar posturas entre las delegaciones encabezadas por el embajador israelí Yechiel Leiter y la embajadora libanesa Nada Hamadeh.
La Fuerza Provisional de la ONU en el Líbano (FINUL) ha registrado el lanzamiento de más de mil proyectiles en las últimas semanas, lo que llevó al Secretario General de la ONU, António Guterres, a realizar un llamado desesperado para respetar el alto el fuego antes de que la crisis política en Jerusalén derive en una escalada bélica regional incontrolable.
