El presidente de Colombia, Gustavo Petro, rompió el silencio desde la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York para rechazar categóricamente la orden de suspensión provisional en su cargo dictada por la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes. En una enérgica declaración, el mandatario arremetió contra la legitimidad del proceso y desestimó los señalamientos de participación ilegal en el debate electoral.
El jefe de Estado descalificó el vínculo político con la congresista Gloria Arizabaleta, aclarando que ella ya no forma parte de las filas de la coalición del Pacto Histórico, sino que milita en una organización a la que calificó abiertamente como un partido rival. Petro dirigió sus críticas hacia el entorno de la legisladora, afirmando que la medida cautelar responde a una estrategia de persecución ideológica impulsada por sectores de la oposición.
“A través de su asesor, (Hollman) Ibáñez, un abogado que pertenece a ideas contrarias y es por tener un pensamiento diferente que intentan suspender”, precisó el mandatario colombiano ante los medios de comunicación.
Defensa ante los cargos de participación en política
Respecto al fondo de la investigación por su presunta injerencia en el proceso electoral, Gustavo Petro defendió su derecho a la réplica y negó rotundamente haber violado las normas constitucionales que restringen la actividad política de los funcionarios públicos. “Cada vez que se me calumnie, me defiendo”, recalcó el mandatario para justificar sus posturas públicas y reiterar que sus intervenciones no constituyen una intromisión indebida, sino una respuesta legítima frente a los ataques hacia su gestión.
Con este pronunciamiento, el conflicto institucional se traslada al plano de la confrontación política directa, mientras en Bogotá se espera que la vicepresidenta Francia Márquez asuma las funciones ejecutivas del despacho presidencial y el Congreso comience el trámite de revisión de la polémica medida cautelar.
Con información de RCN Noticias
