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Milagro en el Madison Square Garden: Remontada histórica pone a los Knicks a un paso de la gloria en la NBA

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Las entrañas del Madison Square Garden se convirtieron en el epicentro de una fiesta desbordante la madrugada de este jueves. En un desenlace que rozó lo imposible, los New York Knicks completaron una de las remontadas más espectaculares en la historia de la postemporada al vencer 107-106 a los San Antonio Spurs en el cuarto partido de las Finales de la NBA, quedando a un solo triunfo de conquistar su primer anillo de campeonato desde 1973.

La gesta desató la euforia tanto en las gradas como en los pasillos exclusivos del recinto, donde celebridades de la música y el cine se mezclaron con los aficionados. La cantante Taylor Swift improvisó una enérgica celebración en los túneles del estadio, agitando una toalla y saltando junto a la multitud, mientras que el actor Timothée Chalamet festejaba a gritos tras haber sido captado horas antes por la pantalla gigante con gestos de absoluto asombro ante la épica reacción de su equipo.

Una reacción milagrosa en el último suspiro

El panorama para los neoyorquinos parecía completamente perdido. Al llegar al descanso, los Spurs dominaban cómodamente con una ventaja de 27 puntos, una brecha que se extendió a 29 unidades durante el tercer cuarto. Al inicio del último período, la diferencia aún se mantenía en 15 puntos, y a falta de solo seis minutos para el final, San Antonio ganaba por 11.

La debacle de los Spurs se cimentó en su parálisis ofensiva, logrando anotar apenas 30 puntos en toda la segunda mitad debido a la falta de circulación del balón. A pesar de los errores de San Antonio —incluyendo dos tiros libres cruciales fallados por la estrella de 22 años Victor Wembanyama a falta de 1:47—, el dramatismo se mantuvo hasta la última jugada del encuentro:

  • El bloqueo salvador: Con 13,5 segundos en el reloj y los Spurs arriba por un punto, De’Aaron Fox recuperó un rebote e intentó una bandeja rápida en transición para estirar la ventaja. Sin embargo, el alero de los Knicks, OG Anunoby, regresó a máxima velocidad y le propinó un bloqueo espectacular.
  • La canasta del triunfo: En la última posesión, perdiendo por la mínima, el base Jalen Brunson asumió la responsabilidad y lanzó un triple lejano desde 9 metros. El balón falló y rebotó en el aro, sumiendo al Garden en un silencio sepulcral. En ese instante, Anunoby apareció de la nada en el aire, superando la marca del novato Dylan Harper, para palmear el balón hacia la red con solo 1,2 segundos restantes en el cronómetro.

Tras el bocinazo final, el pabellón estalló en júbilo con los jugadores empujando con entusiasmo al héroe de la noche bajo el unísono cántico de «¡OG! ¡OG! ¡OG!».

Ficha Técnica del Cuarto Partido – Finales NBA • Marcador Final: New York Knicks 107 – 106 San Antonio Spurs. • Máxima Desventaja: Los Knicks perdían por 29 puntos en el tercer cuarto. • Jugada Clave: Canasta de OG Anunoby a falta de 1,2 segundos tras rebote ofensivo. • Rendimiento Spurs: Solo 30 puntos anotados en la segunda mitad del encuentro. • Estatus de la Serie: Los Knicks quedan a una victoria del título de la NBA (primeros desde 1973).

Contraste en las salas de prensa y vestuarios

A menos de 12 metros de la celebración de las bailarinas de los Knicks, quienes cantaban al ritmo de «New York, New York» anticipando que están a una victoria de la gloria, el ambiente en la delegación de San Antonio era de absoluta desolación.

El entrenador interino de los Spurs, Mitch Johnson, compareció en una sala de prensa improvisada tratando de procesar cómo su plantilla desperdició semejante renta. «Sinceramente, es duro. Sentíamos el impulso. ¿Demasiado difícil de superar? No lo sentí hasta que el reloj llegó a cero», confesó. Por su parte, en un vestuario sumido en el silencio, el alero Keldon Johnson reflejó el sentir de sus compañeros al admitir con dureza: «Dejamos escapar esta victoria. Duele». Alrededor de las 12:40 de la madrugada, Wembanyama y el resto del equipo tejano abandonaron las instalaciones en silencio, mientras la fiesta neoyorquina se trasladaba a las calles de la ciudad.