El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) desestimó de forma definitiva el último recurso de Google y su matriz Alphabet, confirmando la multa histórica de 4.100 millones de euros (4.500 millones de dólares) impuesta por la Comisión Europea debido a prácticas monopolísticas a través de su sistema operativo móvil Android.
El fallo de los jueces con sede en Luxemburgo cierra un largo proceso judicial iniciado en 2018, cuando Bruselas sancionó a la tecnológica por abusar de su posición dominante para limitar la competencia y restringir las opciones de los consumidores en el mercado móvil.
Fin a ocho años de litigio por el control de Android
La máxima instancia judicial de la UE rechazó los argumentos de la multinacional estadounidense, que defendía que Android —al ser un software gratuito y de código abierto— había abaratado los costes de los dispositivos y favorecido la competencia frente a Apple.
«Se desestima el recurso interpuesto por Google y su empresa matriz Alphabet, confirmándose así la sanción impuesta a Google por el abuso de posición dominante en el contexto del sistema operativo Android», sentenciaron los magistrados.
Un precedente contra el poder de las Big Tech
Esta resolución consolida la ofensiva del bloque de 27 naciones contra las grandes corporaciones de Silicon Valley. Entre 2017 y 2019, la Comisión Europea impuso tres sanciones a Google que suman más de 8.000 millones de dólares, impulsando además nuevas y drásticas normativas como la Ley de Mercados Digitales para frenar prácticas desleales de forma preventiva en el entorno digital.
Organizaciones civiles de usuarios y reguladores celebraron el dictamen como un hito para la libre competencia. Agustín Reyna, director general de la Organización Europea de Consumidores, aseguró que la sentencia envía un mensaje inequívoco: las firmas tecnológicas dominantes no pueden utilizar su cuota de mercado para asfixiar a rivales más pequeños ni para coartar la libertad de elección de los ciudadanos europeos.

