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Referendo en Miami: Votantes decidirán el futuro del histórico Miami Marine Stadium tras 33 años de abandono

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Tras más de tres décadas de parálisis e intentos fallidos de restauración, la Ciudad de Miami ha decidido poner en manos de la ciudadanía el destino de uno de sus tesoros arquitectónicos más significativos. La Comisión Municipal aprobó la inclusión de una medida en las boletas electorales para el próximo 18 de agosto de 2026, en la cual los votantes decidirán si autorizan al ayuntamiento a firmar un acuerdo de gestión comercial por 40 años para reparar, reactivar y administrar el icónico Miami Marine Stadium y su parque aledaño, el Flex Park.

El histórico recinto náutico, ubicado en Virginia Key y famoso por su imponente estructura de hormigón a la orilla del mar, permanece completamente clausurado desde 1992, cuando los severos daños estructurales causados por el huracán Andrew forzaron su cierre definitivo.

Los términos del acuerdo: Privatización operativa bajo control municipal

De aprobarse el referendo, la empresa privada Global Spectrum L.P., una firma con sede en Filadelfia especializada en la gestión a gran escala de recintos de entretenimiento, asumiría el control de la operación, mantenimiento y agenda de eventos del complejo. No obstante, el ayuntamiento de Miami mantendrá la propiedad absoluta del terreno y la infraestructura.

Las condiciones financieras clave establecidas en el lenguaje de la boleta electoral contemplan:

  • Inversión privada inicial: La empresa gestora se compromete a aportar hasta 10 millones de dólares directos para las obras de restauración edilicia.
  • Reparto de ingresos por taquilla: La Ciudad de Miami recibirá el 93 % de los ingresos brutos generados por la venta de entradas a eventos, una vez deducida una tarifa de gestión mensual fija de 33.333 dólares para el operador.
  • Patrocinios y marcas: El municipio se reservará el 85 % de las ganancias derivadas de contratos de publicidad comercial y derechos de nombre en el estadio.

Un hito de la arquitectura moderna y el exilio cubano

Diseñado por el reconocido arquitecto de origen cubano Hilario Candela y completado en 1963, el Miami Marine Stadium es una obra cumbre del brutalismo en el sur de Florida, declarada sitio histórico nacional en 2018. Fue el primer estadio de los Estados Unidos concebido específicamente para presenciar carreras de lanchas motoras, destacando por su icónico techo de hormigón en voladizo, el cual enmarca de manera limpia el horizonte del centro de Miami y las aguas de la Bahía de Biscayne.

Durante su época de gloria, el recinto operaba con un escenario flotante sobre una barcaza que sirvió de plataforma para conciertos históricos de bandas legendarias como Queen, The Who, Beach Boys, Ray Charles y Aretha Franklin, además de ser inmortalizado por Elvis Presley en el filme Clambake (1967).

Asimismo, posee un profundo arraigo emocional para la comunidad cubana en el exilio; durante la década de 1980, el estadio se convertía cada 8 de septiembre en el santuario marítimo para recibir la procesión de la Virgen de la Caridad del Cobre, cuya imagen era trasladada en botes desde La Ermita de la Caridad para celebrar su festividad ante miles de fieles devotos.

Debate abierto en la comunidad: Oportunidad vs. Privatización

El proyecto ha polarizado a la opinión pública local de cara a los comicios de agosto. Los sectores a favor, aglutinados bajo la organización civil Friends of Miami Marine Stadium, defienden que el esquema de alianza público-privada es la única vía financiera viable para rescatar el edificio del colapso estructural y devolverlo al uso comunitario regular sin cargar el costo total a los contribuyentes.

Por el contrario, bloques de inversores independientes y activistas urbanos cuestionan la extensa duración del comodato de 40 años, argumentando que ceder el control operativo de un activo público premium frente al mar a una corporación foránea por casi medio siglo debilita el patrimonio municipal y deja dudas sobre si las cláusulas protegen con total suficiencia el interés a largo plazo de la ciudadanía de Miami.