El lanzador dominicano Eury Pérez protagonizó una tarde de ensueño y máxima controversia este domingo en las Grandes Ligas. El espigado abridor de 23 años lanzó siete entradas perfectas, retirando de forma consecutiva a los 21 bateadores que enfrentó, antes de ser retirado de la lomita por el mánager Clayton McCullough debido a su estricto límite de lanzamientos.
Aunque los Miami Marlins terminaron sufriendo al extremo en el bullpen, sellaron una vibrante victoria por 9-8 ante los Atléticos de Oakland en el Sutter Health Park. Con este triunfo, los «peces» barrieron la serie de tres compromisos, fijaron un récord para la franquicia de más cuadrangulares en una serie de tres desafíos (12) y coronaron una gira por San Luis, Colorado y Oakland con una sólida foja de 7-3.
La obra maestra de Eury Pérez y el abucheo al mánager
En apenas su tercera apertura tras salir de la lista de lesionados, Pérez lució dominante, agresivo y con una localización impecable de sus envíos. Su línea de trabajo rozó los límites de la historia del béisbol:
- Perfección absoluta: Enfrentó a 21 bateadores, permitiendo cero hits, cero carreras y cero boletos.
- Estadísticas de control: Recetó 8 ponches, realizó 92 lanzamientos (56 de ellos strikes) y atacó la zona con 11 strikes al primer pitcheo, completando el séptimo inning por tercera vez en su carrera en las Mayores.
El último abridor de la franquicia de Miami que había completado siete entradas sin permitir que nadie se le embasara fue Kevin Brown, el 10 de junio de 1997 ante San Francisco, el día en que concretó su juego sin hit ni carrera. Sin embargo, priorizando la salud y la protección del brazo del joven serpentinero, McCullough decidió quitarle la pelota para el octavo tramo. La decisión enfureció a la fanaticada presente, que despidió al mánager entre sonoros abucheos.
El colapso del bullpen y el drama final
La magia de la perfección se disipó en el primer lanzamiento del relevo. Lake Bachar ingresó en la octava entrada y perdió la brújula de inmediato: otorgó un boleto a Lawrence Butler y recibió un sencillo de Joshua Kuroda-Grauer que rompió el encanto. El ataque de Oakland no se detuvo y Bachar permitió un doble, otra base por bolas y un monumental jonrón con las bases llenas (grand slam) de Jonah Heim, quien remolcó seis de las ocho carreras de los Atléticos, apretando la pizarra 8-5.
Michael Petersen vino al rescate para sofocar la rebelión en ese tramo. En la novena, el cerrador estelar Pete Fairbanks tampoco estuvo fino en sus envíos y toleró tres anotaciones que pusieron a temblar a la escuadra de Florida, aunque sacó la casta en el último suspiro para colgar el out 27 y asegurar la victoria.
Artillería pesada y liderato de bateo para Otto López
La ofensiva de los Marlins respaldó temprano la joya de Pérez, fabricando un rally de seis carreras en los primeros tres episodios, dos más en el sexto y una rayita de oro en la parte alta de la novena entrada, totalizando 16 incogibles.
El ataque de largo alcance estuvo comandado por el dominicano Heriberto Hernández, quien despachó dos cuadrangulares. También la desaparecieron el panameño Leo Jiménez y el camarero Otto López, quien celebró su reciente elección al Juego de las Estrellas (junto al lanzador Max Meyer) firmando su 39º encuentro de múltiples hits en lo que va de campaña. López impulsó tres carreras en el choque y se consolidó como el líder de bateo de todas las Grandes Ligas con un astronómico promedio de .346. Xavier Edwards, Liam Hicks y Brian Navarreto secundaron la producción con dos imparables cada uno.
Con este gran momento, sumando 13 triunfos en sus últimos 17 juegos, los peces (49-42) se colocan siete juegos por encima del promedio de .500, una marca que el equipo no alcanzaba desde septiembre de 2023. Tras disfrutar de una jornada de descanso este lunes, la novena de Miami regresará a casa el martes para abrir una serie de tres compromisos frente a los Marineros de Seattle.

