El presidente de Líbano, Joseph Aoun, mantendrá este martes un encuentro en la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La cumbre bilateral tiene como eje central la exigencia internacional para que Beirut proceda con el desarme de la milicia terrorista Hezbollah, una condición fijada por Israel para concretar la retirada de sus tropas del sur del territorio libanés.
La visita oficial de Aoun representa la primera invitación a un jefe de Estado libanés a la capital estadounidense desde 2009. El mandatario, excomandante del ejército que asumió el poder a comienzos de 2025 con respaldo de potencias occidentales, busca que Washington presione a Israel para evacuar las zonas ocupadas, mientras la Casa Blanca condiciona su apoyo a garantías concretas de seguridad.
«Zonas piloto» y el despliegue del ejército libanés
La reunión se produce un día después de que Estados Unidos anunciara la puesta en marcha de un acuerdo marco que otorga a las Fuerzas Armadas de Líbano el control de varias «zonas piloto» en el sur del país. Se trata de áreas estratégicas situadas fuera de los territorios que Israel ocupó tras la escalada bélica iniciada por Hezbollah en marzo.
El plan contempla las siguientes fases y condiciones:
- Retirada e intercambio: El ejército israelí deberá evacuar el sur de Líbano a medida que las fuerzas armadas estatales libanesas se desplieguen de forma efectiva.
- Condición de desarme: Israel y Estados Unidos sostienen de forma conjunta que la retirada completa no se ejecutará mientras Hezbollah mantenga sus capacidades militares e infraestructura.
- Balance del conflicto: Los ataques e incursiones israelíes tras el inicio de las hostilidades dejaron un saldo superior a los 4.300 fallecidos en Líbano, según registros oficiales del gobierno libanés.
La posición de Estados Unidos y las exigencias de la Casa Blanca
Tras mantener una reunión previa con Aoun, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, elogió los esfuerzos de Beirut por «recuperar la soberanía del Líbano, desarmar a Hezbollah y desmantelar su infraestructura terrorista», advirtiendo que mientras persista la presencia del grupo armado, el país no alcanzará la estabilidad.
Por su parte, analistas de política exterior destacan los objetivos de ambas partes durante la cita presidencial:
Prioridades en la mesa de negociación: Aoun solicitará un incremento en la asistencia financiera y militar para el ejército libanés dada la complejidad de la misión. A cambio, se prevé que Trump exija garantías sobre la purga de oficiales cercanos a Hezbollah dentro de las fuerzas armadas, un compromiso firme hacia un eventual acuerdo de paz con Israel y el descarte de propuestas alternativas, como la eventual intervención de tropas sirias en suelo libanés.
A pesar de que la intensidad de la violencia disminuyó tras un acuerdo marco promovido por Estados Unidos e Irán, Hezbollah ha rechazado categóricamente someterse al proceso de desarme y ha cuestionado las negociaciones directas entre Beirut e Tel Aviv, manteniendo la tensión en la región.
