La Comisión Europea emitió una evaluación preliminar en la que acusa formalmente a TikTok de incumplir la Ley de Servicios Digitales (DSA), al considerar que la configuración de privacidad de la plataforma expone a los usuarios menores de edad a riesgos severos como el ciberacoso, contactos no deseados y comportamientos depredadores.
De confirmarse esta resolución, la compañía matriz propiedad del grupo chino ByteDance podría enfrentarse a sanciones económicas de hasta el 6% de su facturación anual global.
Observaciones de la investigación de la UE
Las conclusiones del Ejecutivo comunitario cuestionan los parámetros técnicos predeterminados de la aplicación para niños a partir de los 13 años:
- Protección por defecto: La normativa europea exige que las cuentas de menores cuenten con los niveles máximos de seguridad de forma predeterminada sin requerir configuraciones manuales.
- Visibilidad de perfiles: Las autoridades constataron que los menores pueden hacer públicos sus perfiles —permitiendo el acceso a su contenido a personas sin cuenta en la red social— y que las cuentas configuradas como privadas siguen siendo «fácilmente localizables» mediante los motores de búsqueda internos.
««Un alto nivel de protección no debería ser una opción que haya que activar; debería ser la configuración por defecto»», afirmó Henna Virkkunen, responsable de Tecnología de la Unión Europea.
Respuesta de la plataforma y contexto regulatorio
En respuesta a los sealamientos, un portavoz de TikTok argumentó que las cuentas destinadas a adolescentes incorporan más de 50 herramientas preconfiguradas de seguridad y que los perfiles de menores de 18 años son privados de manera predeterminada. Asimismo, la empresa indicó que analizará los hallazgos preliminares mientras mantiene la colaboración con Bruselas.
La medida se enmarca en una ofensiva regulatoria más amplia del bloque europeo respecto a las plataformas digitales y la infancia. Esta estrategia contempla el desarrollo de normativas para limitar el acceso a redes sociales a menores de 13 años a nivel comunitario, alineándose con iniciativas nacionales como la reciente legislación aprobada en Francia que restringe el acceso a menores de 15 años.
