El régimen de Irán desmintió de manera categórica la existencia de conversaciones bilaterales o negociaciones de paz con Estados Unidos relativas al conflicto en Oriente Medio, a pesar de la reciente suspensión de los bombardeos decretada por la Casa Blanca durante el fin de semana.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baqai, afirmó en rueda de prensa que Teherán no ha solicitado la apertura de ningún diálogo ni participa en contactos a través de terceros países. «En la actualidad, no estamos participando en ninguna negociación con Estados Unidos», enfatizó el diplomático.
Posturas encontradas: la versión de Washington y el rechazo de Teherán
La declaración del canciller iraní contrapone los señalamientos de la diplomacia estadounidense sobre un supuesto margen para el diálogo:
- Advertencia de Washington: El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, sostuvo que las fuerzas norteamericanas se mantienen «listas para atacar» tras un refuerzo de su presencia en la región, argumentando que la pausa ordenada por el presidente Donald Trump buscaba dar espacio a las conversaciones.
- Rechazo a la mediación: Teherán negó la existencia de una propuesta de alto el fuego por diez días que involucrara a mediadores como Catar y Pakistán.
- Soberanía de decisiones: «Nunca hemos permitido que Estados Unidos determine por nosotros el momento de la guerra o de la paz», remarcó Baqai, al tiempo que acusó a Washington de quedar «atrapado en un pantano» tras meses de enfrentamientos.
Disputa en el estrecho de Ormuz y escalada bélica
El estancamiento político se desarrolla en paralelo al conflicto por el control de las rutas marítimas en el estrecho de Ormuz. Tras el vencimiento del memorando de entendimiento alcanzado en junio, la dinámica militar ha registrado una serie de acciones cruzadas:
- Restricciones de navegación: Irán sostiene que únicamente permitirá el tránsito de embarcaciones por rutas autorizadas por sus autoridades, manteniendo la declaración de bloqueo sobre el estrecho.
- Operaciones defensivas y cercos: Washington reanudó los bombardeos e intensificó el cerco naval sobre embarcaciones e instalaciones portuarias iraníes tras los ataques con misiles y drones lanzados por Teherán contra posiciones e intereses estadounidenses en países árabes de la región.
