Un informe epidemiológico publicado este lunes por la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA) reveló avances continuos en diversos indicadores de salud mental y adicción en Estados Unidos, destacando una tendencia favorable entre la población adolescente y juvenil durante el periodo 2021-2025.
La publicación de la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud se concreta tras la incertidumbre generada el año pasado por cambios administrativos en el equipo responsable del estudio, permitiendo a los investigadores acceder a datos clave para el análisis de tendencias recientes.
Reducción en el consumo de sustancias y episodios de depresión en adolescentes
Los datos recolectados indican un descenso sostenido en los indicadores de riesgo entre adolescentes de 12 a 17 años durante el último mes de medición:
- Menor consumo y consumo inicial: Se registró una reducción en el uso de tabaco, alcohol y marihuana, así como un menor inicio en el vapeo y uso de drogas ilícitas.
- Trastornos por adicción: Disminuyó la prevalencia de trastornos asociados al abuso de alcohol y sustancias en este grupo etario.
- Salud mental e ideación suicida: El informe destaca una baja en los episodios depresivos mayores, acompañada de menores tasas de pensamientos suicidas graves, planes o intentos de suicidio entre los adolescentes. Tendencias positivas similares se registraron en el grupo de adultos jóvenes de 18 a 25 años.
Prevalencia general y brechas en la cobertura de tratamiento
Pese a las cifras alentadoras en el segmento juvenil, las afecciones emocionales y el acceso a la atención médica continúan siendo un desafío estructural:
Casi el 20% de los adolescentes encuestados reportó síntomas de ansiedad moderados a graves, cifra sustancialmente superior al 7% registrado en adultos. A nivel general, más de la mitad de la población mayor de 12 años consumió sustancias legales o ilícitas en el último mes, incluyendo alcohol (44%), tabaco (16%), cigarrillos electrónicos (10%) y drogas ilícitas (16%).
Especialistas del sector, como Robyn Oster, directora de políticas de la Alianza para Acabar con la Adicción, advirtieron que cerca de 45 millones de personas aún enfrentan trastornos por consumo de sustancias y que más del 80% de quienes requerían atención no recibieron tratamiento especializado el año pasado.
