Denuncian red de reclutamiento engañoso: Ciudadanos extranjeros son enviados al frente ucraniano por el ejército ruso

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Foto: Telegram

Una investigación de BBC Eye ha revelado las operaciones de una red de reclutamiento liderada por ciudadanos rusos que, mediante engaños y promesas falsas de empleos civiles, atrae a jóvenes de países en desarrollo para combatir en la guerra de Ucrania. El informe identifica a Polina Alexandrovna Azarnykh, una exprofesora rusa, como una pieza clave en el envío de cientos de reclutas de Oriente Medio y África a la línea de fuego.

El modus operandi: Promesas de trabajo y ciudadanía

A través de canales de Telegram con más de 20,000 suscriptores, Azarnykh ofrece contratos militares de un año, salarios mensuales de hasta 2,500 dólares y la obtención de la ciudadanía rusa. Sin embargo, testimonios de sobrevivientes y familiares indican que los reclutas —provenientes principalmente de Siria, Egipto, Yemen, Somalia y Nigeria— son obligados a firmar contratos en ruso que no comprenden.

Muchos de estos hombres aseguran que se les prometieron funciones no combatientes, como seguridad en instalaciones petroleras o labores de construcción. No obstante, tras periodos de entrenamiento de apenas 10 días, son desplegados en zonas de combate de alta intensidad.

Extorsión y amenazas en el frente

La investigación documenta casos de abuso extremo, incluyendo la quema de pasaportes de aquellos que se niegan a pagar sobornos para evitar el combate. Un recluta sirio, identificado bajo el seudónimo de Omar, relató cómo fue amenazado de muerte por sus comandantes tras intentar rechazar misiones suicidas. «Hay cadáveres por todas partes… nos engañaron», afirmó a los investigadores.

Además, los reclutas enfrentan la extensión automática de sus contratos debido a un decreto ruso de 2022 que prohíbe la baja de soldados hasta que finalice el conflicto, una cláusula que, según las denuncias, los reclutadores omiten deliberadamente.

Cifras de una movilización desesperada

El análisis de datos sugiere que al menos 20,000 extranjeros podrían haberse alistado en las filas rusas, incluyendo nacionales de Cuba, Nepal y Corea del Norte. Esta táctica responde a las masivas bajas del ejército ruso, que según estimaciones de la OTAN, alcanzaron los 25,000 fallecidos solo en diciembre de 2025.

Expertos del Instituto para el Estudio de la Guerra señalan que Rusia ha pasado de utilizar grandes entidades como el Grupo Wagner a depender de reclutadores informales y redes locales, ofreciendo incentivos económicos por cada nuevo combatiente entregado al frente.

Respuesta oficial

Al ser contactada, Polina Azarnykh negó las acusaciones de engaño, mientras que los Ministerios de Defensa y Asuntos Exteriores de Rusia han guardado silencio ante los hallazgos. Por su parte, el presidente Vladimir Putin ha sostenido públicamente que los voluntarios extranjeros se unen al conflicto por «motivaciones ideológicas» y no por incentivos económicos.