Ecuador avanza en un proyecto de gran escala para construir el primer puerto espacial del país hacia el año 2030, una iniciativa que marca un punto de inflexión en su política científica y tecnológica y que lo posiciona como potencial actor emergente en la economía espacial regional.
Un puerto espacial —infraestructura destinada al lanzamiento, aterrizaje y recuperación de vehículos espaciales— integra operaciones verticales y horizontales, pistas de despegue, centros de control de misión, hangares de ensamblaje y sistemas de comunicación altamente regulados. La ubicación geográfica cercana a la línea ecuatorial otorga a Ecuador ventajas físicas para los lanzamientos orbitales, al reducir el consumo de combustible y aumentar la eficiencia.
El proyecto, impulsado por la firma ecuatoriana Leviathan Space Industries en alianza con Blackstar Orbital, contempla operaciones con cohetes tradicionales, despegues horizontales desde aeronaves especializadas y la recuperación de cápsulas no tripuladas. Según Robert Aillon, representante de Leviathan, la iniciativa busca consolidar al país como plataforma estratégica para actividades espaciales.
En 2023, el Ministerio de Transporte inició el diseño de normas para vuelos espaciales y suborbitales con fines comerciales, mientras que Ecuador se adhirió a los Acuerdos Artemis, integrándose a esquemas internacionales de cooperación en exploración espacial.
A escala global, los puertos espaciales son nodos de una economía en expansión que abarca telecomunicaciones, observación terrestre, defensa, turismo espacial y pruebas tecnológicas. El proyecto ecuatoriano prevé inversión de gran magnitud, generación de empleo especializado y encadenamientos productivos en ingeniería, logística, software y servicios científicos. También plantea el reto de crear un marco regulatorio robusto, compatible con estándares internacionales de seguridad y protección ambiental.
La experiencia internacional muestra que estas infraestructuras generan debates sobre uso de suelo, impactos ambientales y soberanía tecnológica. En América Latina, los antecedentes son limitados: Brasil cuenta con el Centro de Lanzamiento de Alcántara, mientras otros países han optado por alianzas externas. En ese contexto, la propuesta ecuatoriana destaca por su ambición y enfoque integral, que incluye logística espacial, entrenamiento, ciencia aplicada y potencial turismo

