El presidente Donald Trump elevó este jueves la tensión global al establecer un plazo de entre 10 y 15 días para determinar si Estados Unidos alcanzará un acuerdo definitivo con Irán o si iniciará una ofensiva militar. Durante la sesión inaugural de su recién creada Junta de Paz, el mandatario advirtió que, aunque la diplomacia sigue en marcha, Washington está preparado para «ir un paso más allá» si Teherán no cede en sus ambiciones nucleares.
La advertencia ocurre en un momento de máxima volatilidad, con el portaaviones USS Abraham Lincoln ya desplegado en la región y reportes de nuevos planes de ataque sobre la mesa de la Casa Blanca, tras la incursión aérea contra tres instalaciones nucleares iraníes realizada en junio del año pasado.
Diplomacia bajo la sombra del conflicto
A pesar de la retórica belicista, Trump confirmó que los enviados especiales Jared Kushner y Steve Witkoff han mantenido «muy buenas reuniones» con negociadores iraníes en Suiza. «No es fácil lograr un acuerdo significativo con Irán; de lo contrario, pasan cosas malas», sentenció el mandatario, sugiriendo que la ventana para el diálogo se está cerrando rápidamente.
Por su parte, la Casa Blanca insiste en que una solución diplomática es todavía el objetivo primordial, aunque el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha respondido con amenazas directas en redes sociales, asegurando tener armamento capaz de enviar los buques estadounidenses «al fondo del mar».
Resistencia en el Congreso y falta de apoyo británico
La estrategia de Trump enfrenta obstáculos internos y aliados clave:
- El Congreso de EE. UU.: Una coalición bipartidista, liderada por el demócrata Ro Khanna y el republicano Thomas Massie, busca invocar la Ley de Poderes de Guerra de 1973 para impedir un ataque sin autorización legislativa. Advierten que una guerra con una nación de 90 millones de personas y defensas sofisticadas sería «catastrófica».
- Reino Unido: El gobierno británico ha comunicado que, por el momento, no autorizará el uso de sus bases militares (como RAF Fairford o Diego García) para respaldar ataques contra territorio iraní, lo que limita significativamente las opciones logísticas de Washington.
¿Una Junta de Paz para sustituir a la ONU?
El anuncio se dio en el marco de la primera reunión de la Junta de Paz, un organismo que inicialmente nació para gestionar la posguerra en Gaza, pero que ahora parece haberse convertido en el centro de mando de la política exterior de Trump. El alcance global que está tomando este consejo, integrado por dos docenas de países aliados, ha despertado sospechas sobre un intento deliberado de la administración Trump de marginar a las Naciones Unidas en la resolución de conflictos internacionales.

