Mientras el resto de Estados Unidos experimenta un retroceso en las transacciones inmobiliarias de capital directo, Florida se consolida como el refugio de los compradores con liquidez. Al cierre de 2025, las áreas metropolitanas de West Palm Beach, Miami, Jacksonville y Fort Lauderdale encabezaron la lista nacional de adquisiciones de viviendas al contado, desafiando la tendencia de enfriamiento que afecta al sector inmobiliario federal.
Según el informe más reciente de la agencia Redfin, el panorama nacional muestra que solo el 29% de los compradores pagaron con recursos propios en diciembre —la cifra más baja para ese mes desde 2020—. Sin embargo, en Florida, la desesperación de los vendedores por movilizar un inventario estancado ha creado un escenario ideal para los inversores.
El dominio del efectivo en las metrópolis floridanas
Las estadísticas revelan una brecha significativa entre Florida y el promedio nacional:
- West Palm Beach: Lidera el país con un 47,2% de ventas en efectivo.
- Miami y Jacksonville: Comparten el segundo puesto nacional con un 39,3%.
- Fort Lauderdale: Registra un sólido 36% de transacciones sin financiamiento.
Esta dinámica responde a una estrategia de «descuento por liquidez». Ante la imposibilidad de muchos interesados para calificar a préstamos con tasas elevadas, los compradores con capital disponible están logrando asegurar propiedades con rebajas de entre el 10% y el 20% por debajo del valor de tasación, a cambio de cierres inmediatos que alivian la carga de los vendedores.
El fin del sueño para el primer comprador
El reverso de esta afluencia de capital es la exclusión sistemática de la clase media y los compradores por primera vez. Agentes de Redfin Premier señalan que el «precio de lista» es apenas la superficie de un problema financiero más profundo en el estado.
John Tomlinson, representante en Fort Lauderdale, advierte que los compradores que dependen de préstamos (como los de la FHA) suelen retirarse de las negociaciones al enfrentarse a la realidad de los costos de cierre y, especialmente, al incremento desproporcionado de las cuotas de las Asociaciones de Propietarios (HOA). Estos gastos adicionales, sumados a las primas de seguros, están expulsando del sistema a familias que, aunque califican para una hipoteca, no pueden sostener el costo operativo mensual de la propiedad en Florida.

