En una declaración que marca una clara distancia con el optimismo mostrado por la Casa Blanca, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó este martes que las operaciones militares contra el régimen de Teherán continuarán hasta lograr un cambio estructural en el país persa.
«Estamos quebrándoles los huesos, y aún no hemos terminado», sentenció el mandatario, subrayando que el objetivo final es debilitar al sistema de los ayatolás para que el propio pueblo iraní «rompa el yugo de la tiranía».
Una alianza con señales mixtas
Las palabras de Netanyahu contrastan con la postura del presidente estadounidense Donald Trump, quien apenas 24 horas antes calificó la guerra como «prácticamente terminada». Esta discrepancia ocurre en un momento de extrema volatilidad:
- Mercados: Los comentarios de Trump provocaron una caída del 8% en los precios del petróleo y un repunte en las bolsas mundiales, una estabilidad que las declaraciones de Netanyahu podrían volver a poner en riesgo.
- Objetivos: Mientras Washington busca una salida rápida, Israel reafirma su intención de desmantelar por completo la capacidad de misiles balísticos y el programa nuclear iraní.
Balance de una guerra total
Desde el inicio de la campaña conjunta el pasado 28 de febrero, la intensidad de los bombardeos ha dejado un rastro de destrucción sin precedentes en la región:
- Bajas militares: El Ejército israelí cifra en 1,900 los efectivos y comandantes iraníes abatidos.
- Víctimas civiles: La ONG HRANA estima que más de 1,100 civiles han muerto en territorio iraní.
- Sucesión en Teherán: Tras la muerte del líder supremo Alí Khamenei en los ataques iniciales, su hijo Mojtaba Khamenei ha asumido el mando, manteniendo una postura de confrontación total.
La respuesta de Teherán y la crisis regional
Lejos de la capitulación, la Guardia Revolucionaria de Irán respondió a Trump asegurando que serán ellos quienes «determinen el fin de la guerra». Como prueba de su capacidad de respuesta, fuerzas iraníes lanzaron cinco misiles contra la base estadounidense Al-Harir, en el Kurdistán iraquí.
El conflicto se extiende ya por varios frentes:
- Líbano: Israel mantiene bombardeos sobre Tiro para golpear a Hezbollah, provocando el desplazamiento de 100,000 personas en un solo día.
- Turquía: Ankara ha interceptado misiles balísticos iraníes en su espacio aéreo y ha desplegado sistemas de defensa Patriot en el centro del país.
- Crisis Energética: Aramco advierte que el bloqueo del Estrecho de Ormuz tendría consecuencias «catastróficas» para el suministro global de crudo.

