La superestrella del golf, Tiger Woods, fue arrestada el pasado viernes en el condado de Martin, Florida, tras verse involucrado en un aparatoso accidente de tráfico que terminó con el vuelco de su vehículo. Según el reporte oficial de las autoridades locales, el deportista de 50 años fue acusado de conducir bajo los efectos de sustancias (DUI), daños a la propiedad y negativa a someterse a una prueba legal de detección de estupefacientes. Aunque Woods no sufrió heridas de gravedad en el incidente, debió permanecer bajo custodia policial durante el tiempo mínimo reglamentario antes de ser puesto en libertad durante la noche.
El suceso ocurrió en una carretera estrecha con un límite de velocidad de 30 millas por hora, donde Woods presuntamente intentó adelantar a gran velocidad a una camioneta con remolque. Durante la maniobra, el automóvil del golfista rozó al otro vehículo, lo que provocó que perdiera el control y volcara sobre el costado del conductor. Woods se vio obligado a trepar por la puerta del pasajero para abandonar el auto, mientras que el conductor del segundo vehículo resultó ileso. El sheriff del condado, John Budensiek, señaló que el accidente pudo haber tenido consecuencias mucho más graves dada la dinámica del impacto.
A pesar de que Woods superó con éxito la prueba de alcoholemia inicial, los expertos de la policía presentes en el lugar determinaron que el golfista mostraba signos evidentes de deterioro en sus facultades. La negativa de Woods a proporcionar una muestra de orina para un análisis más detallado derivó en los cargos adicionales que enfrenta actualmente. Las autoridades sugirieron que el estado del atleta podría haber sido consecuencia de algún tipo de medicamento o droga, más que del consumo de alcohol.
Este nuevo incidente vial ensombrece los esfuerzos de Woods por regresar al circuito profesional, tras haberse sometido recientemente a una cirugía de espalda en octubre y enfrentar una rotura del tendón de Aquiles en marzo pasado. Cabe recordar que Woods ya sufrió un accidente automovilístico casi fatal en California en 2021, el cual le dejó secuelas permanentes en su pierna derecha y puso en duda su continuidad en el deporte de alto rendimiento. Por el momento, el ganador de 15 torneos de Grand Slam no ha emitido declaraciones oficiales sobre este nuevo proceso judicial en Florida.

