Hay actuaciones que trascienden el box score y se convierten en redenciones personales. Para Sandy Alcántara, la noche de este miércoles en el loanDepot park fue exactamente eso. El derecho dominicano recuperó su versión más dominante al lanzar un juego completo y permitir apenas tres hits en la paliza de los Marlins de Miami 10-0 sobre los Medias Blancas de Chicago, confirmando que su brazo está de vuelta en la élite de la Gran Carpa.
Con una eficiencia asombrosa, Alcántara necesitó apenas 93 lanzamientos para completar las nueve entradas. Durante su labor, no otorgó boletos y ponchó a siete bateadores, manteniendo un control absoluto del comando y la velocidad. El mánager Clayton McCullough no escatimó en elogios: “Todo le funcionó… utilizó todos sus lanzamientos. Fue una labor realmente efectiva”, señaló el piloto tras el encuentro.
Una conversación con el destino
Para Alcántara, este juego completo —el primero de su actual etapa tras superar las dudas físicas y las críticas externas— representó una validación necesaria. “Desde la salida anterior sabía que podía completar un juego”, confesó el dominicano. En su apertura pasada, el cuerpo técnico decidió retirarlo antes del final, una decisión que Sandy respetó pero que, en esta ocasión, no estaba dispuesto a repetir. “Esta vez sabía que no me iban a quitar la pelota. Me sentía muy bien desde el primer lanzamiento y me sentí mejor en el último’’, recalcó entre sonrisas.
Silenciando el ruido externo
El camino hacia esta joya monticular no estuvo libre de obstáculos. Alcántara admitió haber escuchado el «ruido externo» y los comentarios negativos sobre su capacidad de recuperar el nivel de su año de Cy Young. Sin embargo, el derecho destacó que su refugio estuvo en su fe, su familia y el apoyo incondicional dentro del clubhouse de los Marlins.
Con esta victoria, los Marlins no solo suman un triunfo vital en la temporada, sino que recuperan a su as en plenitud de facultades. La imagen de Alcántara dominando a los Medias Blancas con precisión quirúrgica envía un mensaje claro al resto de la Liga Nacional: el «Caballo de Hierro» de Miami está listo para cargar de nuevo con el peso de la rotación.

