Lo que debían ser unas vacaciones familiares en el sur de Florida se transformaron en luto para la familia Jennings. Ryan Jennings, un hombre de 46 años residente de Maine, falleció el pasado fin de semana en Juno Beach (condado de Palm Beach) tras lanzarse al mar para salvar a dos de sus hijos, quienes habían sido arrastrados por una fuerte corriente de resaca. Su esposa, Emily Jennings, describió el acto como el «último regalo» de quien siempre fue el héroe de su hogar.
El incidente ocurrió mientras la familia disfrutaba de la jornada en la costa. Según el relato de su esposa, Ryan se encontraba en el agua con su hijo de 12 años y su hija de 9 cuando fueron sorprendidos por el fenómeno marítimo. En un esfuerzo desesperado, Jennings logró impulsar a su hijo hacia la orilla y sostuvo a su hija por encima de su cabeza para evitar que tragara agua mientras luchaba contra la corriente. Aunque los equipos de emergencia lograron recuperar a los menores y trasladar al padre a un hospital cercano, los médicos no pudieron salvarle la vida.
Alerta persistente en la costa este
Este fallecimiento ocurre en medio de una semana crítica para las playas de Florida, donde el Servicio Nacional de Meteorología ha emitido alertas constantes por condiciones marinas peligrosas. Las autoridades han enfatizado las siguientes recomendaciones para los bañistas:
- Identificar la bandera: Se insta a no entrar al agua si ondea la bandera roja o doble roja.
- Técnica de supervivencia: En caso de ser arrastrado, los expertos de Ocean Rescue recomiendan mantener la calma, flotar y nadar en paralelo a la orilla hasta salir del flujo de la corriente, nunca nadar en contra de ella.
- Ubicación estratégica: Es vital bañarse únicamente en áreas vigiladas por salvavidas y seguir estrictamente sus indicaciones.
La vigilancia por corrientes de resaca se mantendrá activa al menos hasta el jueves, debido a los fuertes vientos del noreste que continúan afectando el litoral.

