En un giro significativo de su política de seguridad nacional, el Gobierno de Costa Rica anunció este miércoles la declaratoria oficial de Hezbollah, Hamás, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán y Ansar Allah (milicia Houti) como organizaciones terroristas. La medida, adoptada por el Consejo de Seguridad Nacional el pasado 6 de abril, alinea al país centroamericano con los estándares internacionales de lucha contra el terrorismo y su financiamiento, en medio de la creciente inestabilidad global.
Según el comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, la decisión se fundamenta en un análisis técnico de antecedentes y en el cumplimiento de compromisos internacionales. Esta declaratoria otorga facultades extraordinarias a las autoridades de inteligencia y a los órganos judiciales para fortalecer la prevención e investigación de posibles actividades ilícitas en territorio costarricense. El objetivo principal es desmantelar eventuales redes de apoyo logístico o financiero que estas organizaciones pudieran haber establecido para su sostenimiento operativo a nivel regional.
El Ejecutivo costarricense subrayó que esta medida busca neutralizar cualquier forma de influencia o accionar de estos grupos dentro de sus fronteras, priorizando la seguridad de la población y la estabilidad de las instituciones democráticas. Al designar formalmente a estas entidades, el Estado costarricense agiliza los mecanismos de cooperación internacional y permite una actuación más contundente contra el flujo de capitales que pudiera estar vinculado al terrorismo transnacional.
Con este paso, Costa Rica se suma a la lista de países occidentales que han endurecido sus marcos legales contra estas organizaciones, reforzando su postura como aliado estratégico en la vigilancia de la paz y la seguridad hemisférica.

