Las autoridades surcoreanas mantienen este jueves una intensa operación de búsqueda, por segundo día consecutivo, para localizar a un lobo que escapó del parque zoológico O World, en la ciudad de Daejeon. El operativo, que incluye a efectivos de la policía, militares y fuerzas especiales, se ha concentrado en el uso de drones equipados con cámaras térmicas de alta resolución para rastrear al animal. Sin embargo, las persistentes lluvias en la región central del país, ubicada a unos 160 kilómetros de Seúl, están dificultando significativamente las labores de detección desde el aire.
El ejemplar, un macho de dos años y aproximadamente 30 kilogramos de peso, logró evadir la seguridad del recinto el miércoles por la mañana tras excavar un túnel bajo la valla de su jaula. La preocupación de los residentes aumentó luego de que se difundieran imágenes en redes sociales que mostraban al animal merodeando cerca de una escuela primaria en el centro de la ciudad. Este avistamiento obligó a las autoridades escolares a reforzar la vigilancia de inmediato. A pesar del riesgo, los cuidadores del zoo mantienen la esperanza de que el instinto de orientación del lobo lo guíe de regreso al parque de forma voluntaria.
El fantasma de la negligencia en el zoo O World
Este incidente ha reabierto el debate sobre los protocolos de seguridad en el zoológico de Daejeon, recordando la tragedia ocurrida en 2018. En aquel año, una hembra de puma escapó de su recinto debido a una negligencia del personal y fue abatida a tiros apenas cuatro horas después de su fuga, lo que generó una fuerte indignación pública. Una auditoría posterior confirmó fallos graves en el sistema de gestión e incumplimientos de la normativa vigente. La actual desaparición del lobo pone nuevamente bajo la lupa la capacidad de respuesta y mantenimiento de una institución que ya cuenta con antecedentes de brechas de seguridad críticas.

