Las relaciones entre Ecuador y Colombia han entrado en una fase de deterioro crítico tras una semana de intensos choques entre los presidentes Daniel Noboa y Gustavo Petro. Lo que comenzó como una diferencia de criterios sobre la seguridad fronteriza ha escalado hasta convertirse en una confrontación abierta que incluye el llamado a consultas del embajador ecuatoriano en Bogotá y una drástica guerra de aranceles que amenaza con dinamitar la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
El detonante de la última escalada fue la calificación de «preso político» otorgada por el presidente Petro al exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, quien cumple condena por corrupción. Petro acusó al gobierno de Noboa de cometer «delitos de lesa humanidad» debido al supuesto deterioro de la salud de Glas en prisión. La respuesta de Quito fue inmediata: una enérgica nota de protesta denunciando la violación del principio de no intervención y el llamado a consultas de su embajador. El presidente Noboa, por su parte, instó a su homólogo colombiano a dejar de «vender el cuento» de la persecución política sobre un sentenciado por la justicia ordinaria.
Del 50% al 100%: El colapso comercial
La tensión política se ha trasladado con fuerza al ámbito económico. Este jueves, Ecuador elevó los aranceles a productos colombianos del 50% al 100%, argumentando la falta de cooperación de Bogotá en el control del crimen organizado fronterizo.
- Reacción de Petro: El mandatario colombiano calificó la medida de «monstruosidad» y anunció su intención de retirar a Colombia de la CAN para buscar el ingreso al Mercosur.
- Postura de Bogotá: El ministro de Energía, Edwin Palma Egea, tildó la medida de «clara agresión», mientras que la canciller Yolanda Villavicencio confirmó que el país ya gestiona su acercamiento al mercado común liderado por Brasil y Argentina.
El «ecosistema criminal» se fortalece en la frontera
Mientras los mandatarios se enfrentan en la red social X, expertos advierten que el verdadero ganador de esta crisis es el narcotráfico. Carla Álvarez, especialista del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), advirtió a CNN que la parálisis diplomática y los aranceles están empujando el comercio legal hacia los canales del contrabando. En una zona considerada uno de los corredores de cocaína más activos del mundo —que conecta los cultivos de Nariño y Putumayo con los puertos ecuatorianos—, la falta de coordinación entre ambos ejércitos permite que las disidencias de las FARC y grupos criminales operen con total impunidad.
El papel de Estados Unidos y el horizonte electoral
En medio de este aislamiento regional, Ecuador ha decidido profundizar su alianza militar con el Comando Sur de Estados Unidos, recibiendo asesoría y soporte tecnológico para combatir el narcotráfico y la minería ilegal bajo acuerdos ratificados por la administración de Noboa. En Colombia, la situación se ve influenciada por la cercanía de las elecciones presidenciales de agosto, lo que lleva a analistas como Carlos Andrés Arias a sugerir que Petro podría estar utilizando la política exterior como una «cortina de humo» ante sus desafíos internos.

