En un movimiento que sacude el tablero político de Florida, el gobernador Ron DeSantis ha decidido aplazar y expandir el alcance de la sesión legislativa extraordinaria. Del 28 de abril al 1 de mayo, los legisladores estatales se enfrentarán a una agenda maratónica que no solo busca redibujar el poder electoral del estado, sino también establecer una vanguardia legislativa en inteligencia artificial y autonomía médica.
El punto más crítico de la convocatoria es la redistribución de distritos electorales. Anticipándose a un fallo de la Corte Suprema en el caso Louisiana v. Callais, DeSantis busca adelantarse a la anulación de protecciones para minorías bajo la Ley de Derechos Electorales de 1965.
El objetivo es claro: consolidar y ampliar la actual ventaja republicana (20 escaños frente a 8 demócratas). Si la estrategia prospera, los escaños de figuras demócratas clave del sur de Florida, como Sheila Cherfilus-McCormick y Frederica Wilson, podrían estar en la línea de fuego. Ante la inminencia de litigios, el presidente del Senado, Ben Albritton, ha ordenado a sus colegas un «aislamiento partidista» y la preservación de todas sus comunicaciones electrónicas.
IA y Salud: La agenda de «libertad» de DeSantis
La sesión también forzará a la Cámara de Representantes, liderada por Daniel Pérez, a tratar temas que habían quedado en el limbo:
- Protección frente a la IA: Se debatirá la «Declaración de Derechos sobre la Inteligencia Artificial» (SB 482), con un enfoque agresivo en la protección de menores y la transparencia para el consumidor ante los algoritmos.
- Autonomía Médica: La propuesta SB 1756 busca convertir en permanentes las protecciones contra mandatos de vacunación ARNm y proteger a médicos que receten tratamientos alternativos como la ivermectina, apelando a la «objeción por motivos de conciencia».
Tensiones bajo la superficie
A pesar de la ambiciosa agenda, el ambiente en Tallahassee es tenso. Las fricciones entre la oficina del gobernador y la Cámara Baja han dejado en suspenso la prometida derogación de los impuestos a la propiedad residencial. Además, el reloj corre para la aprobación del presupuesto estatal antes del 1 de julio, un tema que, por ahora, carece de consenso entre ambas cámaras.
Con esta convocatoria, DeSantis no solo busca resultados legislativos, sino enviar un mensaje de control total sobre la dirección política de Florida, justo cuando el país entra en la recta final hacia el ciclo electoral de 2026.

