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Alarma en Italia: Aeropuertos sufren los primeros cortes de combustible por la crisis de Ormuz

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El suministro de combustible para aviones en Europa ha empezado a dar sus primeras señales de inestabilidad. La aerolínea Wizz Air ha confirmado dificultades de abastecimiento en los aeropuertos italianos de Venecia, Brindisi y Catania, obligando a la compañía a implementar medidas de emergencia para evitar cancelaciones. Aunque el director ejecutivo de la firma, Jozsef Varadi, calificó el incidente como un «pequeño tropiezo», la situación pone de relieve la extrema vulnerabilidad del continente, que importa la mitad de su queroseno desde los países del Golfo.

Para evitar quedarse varados en aeropuertos con escasez, Wizz Air y otras operadoras han comenzado a aplicar una táctica de supervivencia logística: suministrar combustible extra en aeropuertos con reserva suficiente para cubrir vuelos adicionales. Esta estrategia, aunque efectiva a corto plazo, aumenta el peso de las aeronaves y, por ende, el consumo y el costo operativo, un gasto que tarde o principio terminará reflejándose en las tarifas.

El «Reloj de Bruselas»: Tres semanas para el colapso sistémico

A pesar del optimismo de Varadi, quien asegura que los problemas son «más serios en Asia que en Europa», los organismos reguladores mantienen un tono mucho más sombrío:

  • Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI): Advierte que si el bloqueo en el Estrecho de Ormuz continúa, la escasez de combustible pasará de ser un problema localizado a una crisis sistémica en solo tres semanas.
  • Comisión Europea: Aunque la portavoz Anna-Kaisa Itkonen afirma que no hay desabastecimiento general hoy, el ejecutivo europeo ya prepara un paquete de medidas de emergencia para el 22 de abril.

Incertidumbre del viajero: El freno en las reservas

La crisis no solo afecta a los tanques de los aviones, sino también a la confianza del consumidor. Varadi reconoce que, ante la proximidad del verano boreal y la incertidumbre por la guerra con Irán, la gente está esperando para ver qué ocurrirá antes de comprar sus boletos. Esta cautela generalizada podría enfriar una temporada alta que el sector esperaba con optimismo.

Medidas desesperadas ante un escenario de guerra

La asociación Airlines for Europe (A4E) ha elevado la presión sobre Bruselas, exigiendo medidas que hasta hace meses eran impensables:

  1. Compras conjuntas de queroseno (similar al modelo usado con las vacunas o el gas).
  2. Suspensión del mercado de carbono para aliviar la presión financiera sobre las aerolíneas.
  3. Uso de reservas estratégicas de petróleo para garantizar la operatividad de los vuelos.

Mientras la cumbre en París busca soluciones diplomáticas y militares para abrir Ormuz, en los aeropuertos del Mediterráneo la realidad es otra: la cuenta atrás para el verano ha comenzado con los niveles de combustible bajo mínimos.