El gobernador Ron DeSantis promulgó este lunes la ley SB 52, una normativa que permite a iglesias, sinagogas, mezquitas y otros centros de culto contar con voluntarios armados para su protección. La medida busca eximir a las congregaciones de la obligación de contratar guardias profesionales, permitiendo que miembros de la propia comunidad asuman tareas de seguridad sin necesidad de licencias de Clase D o G, las cuales exigen una formación técnica extensa.
Flexibilización de requisitos y nuevas exigencias
La norma, que entrará en vigor el próximo 1 de julio, elimina la barrera económica que suponía para templos pequeños la contratación de empresas privadas. Sin embargo, para garantizar un mínimo de control, la ley establece los siguientes requisitos para los voluntarios:
- Permiso de armas: Deben poseer un permiso válido de portación oculta en Florida.
- Capacitación: Completar un programa de seguridad aprobado por el estado y superar una verificación de antecedentes de Nivel 2.
- Supervisión policial: Cada lugar de culto debe presentar y recibir la aprobación de un plan de seguridad por parte de la oficina del sheriff local.
Inmunidad civil y autonomía institucional
Uno de los puntos clave de la SB 52 es la inclusión de una cláusula de inmunidad civil. Esta protege a los voluntarios de demandas legales en caso de que deban intervenir durante una emergencia, siempre que actúen de «buena fe». Asimismo, la ley no es obligatoria; cada congregación conserva el derecho de prohibir armas en sus instalaciones si así lo decide su liderazgo.
Contexto de seguridad nacional
El respaldo legislativo a esta ley —que fue casi unánime en ambas cámaras— se fundamenta en un aumento crítico de la violencia en espacios religiosos. Un informe del Senado de Florida contabilizó cerca de 400 incidentes violentos en templos entre los años 2000 y 2024, resultando en aproximadamente 500 fallecidos. Tragedias como las de Sutherland Springs (Texas) y Charleston (Carolina del Sur) fueron citadas recurrentemente por los promotores de la ley, como el senador republicano Don Gaetz.
Una voz en contra: El legado de Parkland
Pese al amplio apoyo bipartidista, la representante demócrata Christine Hunschofsky emitió el único voto en contra. Hunschofsky, quien era alcaldesa de Parkland durante el tiroteo masivo en la secundaria Marjory Stoneman Douglas en 2018, se ha mantenido históricamente crítica ante cualquier legislación que debilite la regulación estatal sobre el porte de armas, citando los riesgos de una menor profesionalización en el manejo de situaciones críticas.

