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Inspección estatal paraliza la cocina de una cafetería en Hialeah por falta de higiene

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Lo que comenzó como una inspección rutinaria este lunes terminó en una pérdida masiva de mercancía para Nattal, una cafetería y tienda de comestibles ubicada junto a la gasolinera Westar en el 875 E. 49 Street. La presencia de una «invasión de cucarachas» obligó a las autoridades estatales a ordenar la destrucción de gran parte de sus alimentos preparados y a suspender sus operaciones de cocina.

A diferencia de los restaurantes convencionales, Nattal es supervisado por el Departamento de Agricultura y Servicios al Consumidor de Florida bajo la categoría de tienda de conveniencia. Aunque esto evitó un cierre total del establecimiento, la inspectora Caridad Delgado emitió una serie de órdenes de “cese de uso” y “cese de venta” que, en la práctica, neutralizaron su capacidad de ofrecer comida procesada.

La inspección fue implacable al detectar cucarachas vivas en puntos críticos: bajo el fregadero, en la freidora, la estufa y hasta dentro de las paredes. Sin embargo, lo más alarmante fue el estado de las vitrinas de exhibición, calificadas oficialmente como “contaminadas por cucarachas”.

Como resultado, se ordenó tirar a la basura una extensa lista de productos populares, entre los que destacan:

  • Pastelería y frituras: Sándwiches media noche, pastelitos de guayaba y coco, empanadas de diversos sabores, papas rellenas, croquetas y pan de bono.
  • Platos calientes: Sopa de carne, frijoles negros, bistec, alitas de pollo, chicharrones y arroz.
  • Ingredientes frescos: Carnes frías, quesos y vegetales que se encontraban en mesas de preparación auxiliares.

Graves fallas de higiene y etiquetado

Más allá de la plaga, el informe de la inspectora Delgado reveló un descuido generalizado en las normas básicas de seguridad alimentaria:

  1. Almacenamiento inadecuado: En el congelador se hallaron carnes y empanadas almacenadas en bolsas plásticas de supermercado, materiales que no son aptos para el contacto con alimentos.
  2. Falta de control: Productos como el jamón y el salami carecían de etiquetas con la fecha de apertura, y los empleados admitieron desconocer cuánto tiempo llevaban expuestos.
  3. Suciedad acumulada: Se encontró restos de «comida antigua» y grasa tanto en los pisos de la cocina como en la rebanadora de carnes frías.
  4. Higiene del personal: Un empleado fue sorprendido manipulando alimentos sin lavarse las manos ni cambiarse los guantes tras reingresar al área de trabajo. Además, los lavamanos carecían de jabón, toallas de papel o protectores contra salpicaduras.

Ultimátum de las autoridades

Nattal se enfrenta ahora a una advertencia severa. Para que las órdenes de cese de uso sean levantadas, el mercado deberá demostrar que la infestación ha sido erradicada por completo y que todos los equipos han sido desinfectados profundamente.

El informe es claro: si en la próxima visita se detecta rastro de plagas, se prohibirá al establecimiento recibir nueva mercancía y se clausurará definitivamente toda el área de procesamiento de alimentos. Por ahora, los habituales del 875 E. 49 Street encontrarán un menú drásticamente reducido y una instalación bajo estricta vigilancia estatal.