En una medida sin precedentes que refleja la vulnerabilidad de la infraestructura económica rusa, la Cámara Baja del Parlamento aprobó una nueva legislación que faculta a las principales instituciones financieras del país a crear sus propios sistemas de defensa aérea y a dotar de armamento a su personal para repeler ataques con drones ucranianos.
La normativa se aplicará de manera inmediata en los edificios del Banco Central de Rusia, Sberbank y la Asociación Rusa de Recaudación de Efectivo. De acuerdo con Anatoli Aksákov, presidente de la comisión de finanzas de la Duma Estatal, las propias entidades bancarias privadas y estatales deberán asumir la totalidad de los costos de instalación, adquisición y operación de estos complejos tecnológicos de defensa.
Este giro hacia la privatización de la defensa aérea cuenta con el respaldo del principal lobby empresarial ruso. Su presidente, Alexander Shojin, comunicó directamente al presidente Vladimir Putin que las grandes corporaciones están dispuestas a financiar la compra de armamento pesado y sistemas de interferencia electrónica para blindar sus instalaciones frente a las incursiones enemigas.
Impacto sin precedentes: Un misil británico alcanza el Banco Central en Crimea
La urgencia legislativa coincide con un hito crítico en el desarrollo del conflicto. Este miércoles, la sede del Banco Central de Rusia en Sebastopol, ubicada en la península ocupada de Crimea, fue alcanzada por un misil de crucero de largo alcance. El gobernador local, Mijaíl Razvozháev, identificó el proyectil como un Storm Shadow de fabricación británica.
- El balance en Sebastopol: El impacto del misil provocó un incendio de gran magnitud en la estructura que debió ser sofocado por equipos de emergencia.
- Precedente histórico: Se trata del primer ataque directo y exitoso contra una oficina de alta relevancia del Banco de Rusia desde el inicio de las hostilidades, rompiendo una barrera de seguridad que hasta ahora se consideraba intacta.
Ofensiva nocturna masiva en territorio ruso
El ataque en Sebastopol formó parte de una oleada masiva de incursiones aéreas ucranianas que sacudieron varias regiones del sur de Rusia durante la noche. El Ministerio de Defensa ruso informó que sus sistemas de defensa lograron interceptar y destruir un total de 140 drones de ala fija sobre siete regiones y las aguas de los mares Negro y Azov.
A pesar del alto número de interceptaciones, los restos y los impactos directos provocaron daños severos en múltiples puntos estratégicos:
- Refinería de Tuapsé: En esta ciudad portuaria a orillas del mar Negro, los fragmentos de un drone derribado impactaron sobre la terminal, desatando un incendio en la refinería local que fue controlado por las autoridades.
- Planta aeronáutica en Taganrog: Dos civiles resultaron heridos tras un ataque con misiles dirigido contra una planta de reparación de aviones en la región del mar de Azov.
- Aeródromo Militar ‘Baltimore’: El gobernador de Vorónezh, Alexandr Gúsev, reportó un incendio en esta base aérea clave tras el derribo de «dos objetivos de alta velocidad».
Balance cruzado: La respuesta de Moscú sobre Ucrania
Por su parte, la Fuerza Aérea de Ucrania reportó haber enfrentado una ofensiva nocturna igualmente masiva por parte de las fuerzas rusas, las cuales lanzaron 163 drones contra su territorio. Las defensas ucranianas afirmaron haber neutralizado 150 de estos aparatos.
Los ocho proyectiles rusos que lograron evadir el escudo antiaéreo impactaron en siete ubicaciones del país. Una de las zonas más afectadas fue la región norteña de Cherníguiv, limítrofe con Rusia y Bielorrusia, donde los drones destruyeron una empresa maderera y una importante compañía de logística e infraestructura en la capital regional.
La entrada en vigor de esta ley en Rusia confirma que el sector financiero ya no es solo un objetivo de sanciones económicas occidentales, sino un blanco físico y militar en la estrategia de desgaste de Kiev, obligando a las instituciones bancarias a asumir un rol combatiente para garantizar su propia supervivencia.
