En un giro dramático para la geopolítica global, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves desde el Despacho Oval haber alcanzado un «gran acuerdo» de paz con la República Islámica de Irán. Según el mandatario, el histórico pacto se encuentra en fase de documentación y está previsto que se formalice este fin de semana en algún punto de Europa mediante la firma de un «muy importante memorándum de entendimiento».
El anuncio llega tras meses de hostilidades abiertas y apenas horas después de que el propio Trump amenazara con una invasión a gran escala para tomar el control de la infraestructura petrolera iraní. El jefe de la Casa Blanca detalló que el vicepresidente J.D. Vance viajará a Europa para encabezar la delegación estadounidense, debido a que él permanecerá este domingo en Washington liderando un evento deportivo por su 80.º cumpleaños, previo a su participación en la Cumbre del G7 el próximo lunes.
Cancelación de bombardeos y el aval de Teherán
La confirmación del cese de las hostilidades se hizo pública inicialmente a través de la red social de Trump, Truth Social, donde el magnate republicano notificó la cancelación inmediata de una oleada de bombardeos masivos programados para la noche de este jueves. El mandatario justificó la suspensión del ataque tras sostener conversaciones de «los más altos niveles» con Teherán.
Al ser consultado por la prensa sobre el alcance del acuerdo, Trump subrayó los siguientes puntos:
- Aprobación del Líder Supremo: El presidente estadounidense afirmó tener la certeza de que el líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, aprobó personalmente las condiciones del pacto para poner fin a la guerra en Medio Oriente.
- Consenso regional: Trump aseguró que «los puntos finales» del memorándum han sido concertados tanto en concepto como en detalle por una coalición que incluye a Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Turquía, Pakistán, Bahréin, Kuwait, Jordania y Egipto.
- Freno a la invasión: El mandatario vinculó directamente el éxito de la vía diplomática con la suspensión de los planes del Pentágono para ocupar la estratégica isla de Jarg, el enclave que alberga la terminal petrolera más importante del país persa. Al preguntarle si descartaba la toma de la isla, Trump respondió: «Lo descartaría si firmamos el acuerdo».
Estatus del Conflicto y Línea de Tiempo Reciente • 28 de Febrero: Inicio de la campaña militar de EE. UU. e Israel contra Irán. • 8 de Abril: Firma de un frágil alto el fuego inicial que sufrió constantes violaciones. • Junio (Reciente): Intercambio de ataques con drones de la Guardia Revolucionaria contra bases en Bahréin. • Este Jueves: Trump cancela bombardeos nocturnos y anuncia preacuerdo de paz en Europa. • Bloqueo Naval: Se mantiene plenamente vigente y restringe el paso a 129 buques en el estrecho de Ormuz. • Próximo Paso: Firma oficial del memorándum por el vicepresidente J.D. Vance este fin de semana.
Presión militar y doble discurso: El cerco sobre el crudo iraní
Las negociaciones definitivas se agilizaron bajo un escenario de extrema tensión bélica. En las últimas 48 horas, Washington y Teherán habían intercambiado duros ataques luego de que la Guardia Revolucionaria islámica reivindicara el lanzamiento de drones contra bases norteamericanas en Bahréin, catalogándolos como una represalia por las agresiones previas de las fuerzas occidentales. De igual forma, el jefe de las fuerzas armadas de Irán, el general Ali Abdollahi, mantuvo un discurso de confrontación al advertir en un comunicado que una nueva agresión estadounidense «recibiría una respuesta más dura» que sumiría a la región en las llamas de la guerra.
A pesar del optimismo presidencial, la Casa Blanca aclaró que el bloqueo naval estadounidense en el estrecho de Ormuz —que mantiene restringido el paso a al menos 129 buques comerciales desde el cierre de los puertos iraníes— «permanecerá plenamente vigente» hasta que los documentos finales sean firmados y ratificados por ambas naciones.
Antes de abrirse la ventana diplomática, Trump había trazado paralelismos explícitos entre el destino económico de Irán y las intervenciones previas de su administración en Sudamérica, señalando sus intenciones de asumir el control total de los mercados de petróleo y gas «de forma muy similar a como lo hemos hecho con Venezuela». La firma del fin de semana en Europa determinará si las potencias logran consolidar una tregua duradera o si la reactivación del mercado del crudo vuelve a detonar el polvorín de Medio Oriente.

