Las ilusiones de la selección de los Estados Unidos de firmar una actuación histórica en la Copa del Mundo organizada en su propio territorio se desvanecieron por completo este lunes 6 de julio de 2026. Con una exhibición ofensiva comandada por Charles De Ketelaere, Bélgica goleó 4-1 al conjunto norteamericano en el Lumen Field de Seattle, obteniendo un boleto directo a los cuartos de final y dejando al descubierto las severas deficiencias de la zaga defensiva local.
A pesar de la expectativa por ver avanzar a la «Generación Dorada» estadounidense liderada por Christian Pulisic, Weston McKennie y Tyler Adams, el equipo de las barras y las estrellas falló en su intento de llegar a los cuartos de final por primera vez desde 2002. Con este resultado, el fútbol de la CONCACAF se despide definitivamente del certamen, ya que sus tres coanfitriones (EE. UU., México y Canadá) cayeron eliminados en la ronda de octavos.
De Ketelaere castiga temprano y Pochettino explota en el banquillo
Bélgica tomó la iniciativa desde el pitazo inicial, dejando en el banquillo a estrellas de la talla de Kevin De Bruyne y Jérémy Doku. La estrategia de presión dio frutos rápidamente:
- El primer golpe (Minuto 8): Tras un centro desviado y un mal despeje de Alex Freeman, Timothy Castagne habilitó un pase al centro del área. Charles De Ketelaere se filtró entre la zaga central y definió con la pierna derecha ante una red vacía para el 1-0. Fue la primera vez en todo el torneo que Estados Unidos encajaba un gol primero.
- Empate efímero (Minuto 31): Luego de una falta sobre Folarin Balogun, Malik Tillman encendió los ánimos de los 66.925 aficionados en el estadio al anotar el 1-1 con un soberbio cobro de tiro libre que se desvió en la barrera, batiendo a Thibaut Courtois.
- Respuesta inmediata (Minuto 33): La alegría estadounidense duró apenas 61 segundos tras el saque inicial. Leandro Trossard superó la marca de Sergiño Dest y envió un centro preciso para que De Ketelaere ganara la posición en el salto a Tim Ream, conectando un cabezazo que superó al portero Matt Freese para el 2-1. La frustración invadió al técnico local, Mauricio Pochettino, quien pateó con fuerza un estante del banquillo, haciendo volar varias botellas de agua.
Errores fatales, la lesión de Pulisic y la estocada final
La segunda mitad sepultó cualquier intento de remontada para los locales. Al minuto 52, la máxima figura de Estados Unidos, Christian Pulisic, sufrió una lesión en el pie derecho tras impactar la bota del capitán belga Youri Tielemans en un intento de remate; aunque intentó continuar, tuvo que ser sustituido siete minutos más tarde.
Antes de la salida de Pulisic, un terrible error del guardameta Matt Freese al minuto 57 amplió la ventaja para los «Diablos Rojos». Tras un balón largo enviado por Brandon Mechele, Freese controló el esférico con el pecho pero dudó en su despeje; al lanzarse al piso para patear, el balón rebotó en el cuerpo de De Ketelaere. Atento a la jugada, Hans Vanaken disparó de primera intención desde unos 35 metros y, tras un desvío en Ream, firmó el 3-1.
Ya en el tiempo de descuento (minuto 90+3), el atacante Romelu Lukaku, quien había ingresado de cambio en la segunda parte, aprovechó una pérdida de balón de Chris Richards para sellar el definitivo 4-1.
La polémica en torno a Balogun y el balance de la CONCACAF
El encuentro no estuvo exento de controversias previas. Estados Unidos pudo contar en el once inicial con el delantero Folarin Balogun luego de que la FIFA levantara de forma polémica su suspensión de un partido por tarjeta roja, una decisión vinculada mediáticamente a una llamada del presidente Donald Trump al organismo rector del fútbol, lo que generó amplios debates sobre la integridad de la competición.
Con esta derrota, Estados Unidos extiende su racha negativa ante rivales del viejo continente, habiendo perdido 11 de sus últimos 12 compromisos frente a selecciones europeas. La eliminación en el torneo de las tres naciones norteamericanas ratifica el dominio actual de los bloques de Europa, Sudamérica y África, dejando como tarea pendiente para los directivos locales el replanteamiento defensivo y estructural de cara al futuro del deporte en el país.

