Alrededor de 685.000 residentes de Florida dejaron de recibir el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) durante el último año, según datos del Departamento de Niños y Familias del estado (DCF). La nómina de beneficiarios pasó de 2.970.283 personas en junio de 2025 a 2.285.099 en junio de 2026, lo que representa un descenso del 23% registrado de forma continua mes a mes.
La contracción fue aún mayor en el presupuesto asignado: los fondos distribuidos cayeron un 26,1%, pasando de 541 millones de dólares a 399 millones en el mismo periodo.
Disparidad entre las solicitudes de ayuda y el desempleo
El desplome en la cobertura de ayuda alimentaria contrasta con el comportamiento habitual de SNAP como programa contracíclico, el cual suele expandirse ante el deterioro de los indicadores económicos:
- Aumento del desempleo: La tasa de desempleo en Florida subió del 3,8% al 4,7% entre junio de 2025 y junio de 2026, sumando a cerca de 107.000 personas a las listas de desocupación laboral, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales de EE. UU. (BLS).
- Mayor demanda de solicitudes: Las peticiones formales para ingresar al programa de asistencia alimentaria se incrementaron un 15,2% en el último año, a pesar de la drástica reducción en la cifra final de inscritos aprobados.
El impacto del marco regulatorio federal
El descenso en la inscripción coincide con la entrada en vigor de la ley presupuestaria federal One Big Beautiful Bill Act, aprobada en julio de 2025. La legislación redujo en 187.000 millones de dólares el gasto proyectado para el programa a nivel nacional y endureció las condiciones de acceso.
Entre los principales ajustes figuran la ampliación de los requisitos de trabajo obligatorio para adultos de hasta 64 años y padres con dependientes de 14 años o más, la restricción de elegibilidad para ciertas categorías de inmigrantes legales y la eliminación de exenciones especiales para veteranos y personas sin hogar.
A nivel nacional, la participación en SNAP cayó en más de 4,5 millones de personas entre julio de 2025 y abril de 2026, posicionando a Florida entre los estados con las reducciones más pronunciadas del país.
