La cantante estadounidense Ariana Grande presentó este lunes 27 de julio una demanda judicial contra dos ciberdelincuentes de identidad desconocida (John Does), a quienes acusa de acceder ilegalmente a las cuentas digitales de su equipo de trabajo para robar, vender y difundir fotografías privadas, grabaciones de estudio y más de 45 canciones inéditas.
La acción legal, interpuesta ante un tribunal de Los Ángeles, busca obtener autorización judicial para emitir citaciones que permitan rastrear la actividad digital de los sospechosos e identificar a los responsables de un esquema de hackeo que se ha prolongado por años.
Modus operandi: Phishing y venta en la ‘dark web’
Según los documentos judiciales revisados por medios especializados como Variety, los acusados ejecutaron campañas de suplantación de identidad (phishing) para infiltrarse en los dispositivos y cuentas de fotógrafos, productores y colaboradores cercanos a la artista:
- Historial de filtraciones: El expediente detalla ataques desde 2019, incluyendo el hackeo a la cuenta de Dropbox de un fotógrafo y el acceso al teléfono de un productor para extraer maquetas y sesiones de grabación.
- Comercialización ilegal: Los atacantes descargaban el material exclusivo para comercializarlo en la dark web por elevadas sumas de dinero, culminando en 2023 con la filtración masiva de 45 temas inéditos.
- Suplantación de identidad en 2024: El esquema más reciente incluyó la creación de un dominio y cuenta de correo falsos para engañar a un técnico digital y obtener fotografías sin editar de la cantante.
Antecedentes y objetivo disuasorio
Los abogados de Grande señalaron que el robo malicioso de su trabajo creativo le ha causado un daño sustancial e irreparable, buscando que el proceso siente un precedente protector para la industria musical frente a la piratería digital y el acoso cibernético.
La propia artista ya había expresado su frustración en 2024 durante una entrevista en The Zach Sang Show, al referirse a la difusión no autorizada en redes sociales de temas como «Fantasize», los cuales fueron extraídos ilegalmente de sesiones de producción destinadas a otros proyectos.
