El candidato republicano Byron Donalds eligió al senador estatal Bryan Ávila como candidato a vicegobernador de Florida, una decisión que fortalece los vínculos de su campaña con Miami-Dade y el electorado hispano del sur del estado.
Ávila, de 42 años, representa a Hialeah y ha servido durante casi una década como capitán de la Guardia Nacional del Ejército de Florida. Es hijo de inmigrantes cubanos y se identifica como una de las voces más conservadoras de la Legislatura estatal.
El anuncio se realizó en la Torre de la Libertad de Miami, un lugar estrechamente vinculado con la historia del exilio cubano. Donalds destacó la experiencia militar de su compañero de fórmula y su defensa de los principios conservadores.
Miami-Dade gana importancia en la campaña
La selección coloca a Miami-Dade en el centro de la carrera por la gobernación. El condado cuenta con aproximadamente 1,28 millones de electores registrados y continúa siendo decisivo para cualquier candidatura estatal.
Aunque Donalds ganó las primarias republicanas, su resultado en Miami no alcanzó las cifras esperadas por algunos analistas. Incorporar a un político de Hialeah, bilingüe y conectado con la comunidad cubanoamericana podría ayudarlo a consolidar el voto republicano en el sur de Florida.
El gobernador Ron DeSantis respaldó la elección y destacó el servicio de Ávila en la Guardia Nacional.
Republicanos y demócratas definen sus mensajes
Donalds y Ávila enfrentarán en noviembre al demócrata David Jolly y a su compañera de fórmula, Gwen Graham. La campaña republicana concentrará parte de su discurso en el rechazo al socialismo, la seguridad y la continuidad de las políticas conservadoras en Florida.
Los demócratas, mientras tanto, buscarán trasladar el debate hacia el costo de vida, la vivienda, la salud y la educación. Estos asuntos tienen especial relevancia en Miami-Dade, donde numerosas familias enfrentan aumentos en los alquileres, los seguros y los gastos cotidianos.
La elección también determinará quién sucederá a DeSantis en la gobernación. Los republicanos intentarán mantener el control del estado, mientras los demócratas buscan aprovechar el descontento por la situación económica.
Información basada en el reporte de Local 10.